"Los policías nos pegaron hasta llegar al vestuario"
Reunión de veteranos del Atlético para rememorar el partido ante el Celtic, en Glasgow, de las semifinales de la Copa de Europa. Los excolchoneros comentaron y revivieron para Fiebre Maldini aquel mítico partido de 1974.

Fiebre Maldini ha recuperado el heroico partido del Atlético frente al Celtic del 10 de abril de 1974 (0-0) y lo ha recuperado con unos comentaristas de lujo, sus propios protagonistas. Adelardo, Gárate, Ovejero y Bermejo visionaron de nuevo el duelo y recordaron juntos los viejos tiempos.
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Este encuentro ha pasado a la memoria colectiva colchonera como el símbolo de garra y lucha de los rojiblancos frente a las adversidades, que en este caso tienen nombres propios: Babacan, el árbitro del duelo, y los jugadores, técnicos y directivos del Celtic. Los exjugadores lo recuerdan tenso, agónico, intenso y duro. El problema fue que la dureza la usaron ambos equipos y que el colegiado sólo la vio en el lado de los atléticos, tal y como comentó Gárate: "Ellos atacaban mucho y nosotros teníamos que defender. Pero cada vez nos era más difícil porque íbamos perdiendo más hombres y era un once contra diez, once contra nueve...". El implacable árbitro turco, el más odiado por la afición del Manzanares, expulsó a tres rojiblancos (Ayala, Panadero y Quique) y amonestó a otros tres (Ovejero, Melo y Alberto), que además se perdieron el partido de vuelta por acumulación de tarjetas. Ovejeró explicó las dificultades en las que les ponían las decisiones de Babacan: "Cada vez era más difícil cubrir a nuestros compañeros. Íbamos siempre en desventaja".
Los escoceses aún hoy siguen designando la actuación del Atlético como escandalosa y vergonzosa. El caldeado ambiente traspasó el terreno de juego y al término del partido se montó una tangana en el túnel de vestuarios en la que futbolistas, técnicos, directivos del Celtic, e incluso policías, agredieron a los jugadores rojiblancos. Así lo recordó Bermejo: "Al final del partido se montó un lío tremendo. Los policías nos pegaron hasta que llegamos al vestuario". Al menos esta batalla de Glasgow acabó con un final épico y en Madrid se logró el pase a la final de la Copa de Europa y hoy sus protagonistas lo recuerdan con nostalgia y sonrisas, como Adelardo; "En el Atleti pocas veces se ha visto el espíritu de lucha de ese partido".




