El primer Superdepor de Arsenio

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El primer Superdepor de Arsenio

El primer Superdepor de Arsenio

El Depor regresó este año a Primera de la mano de Oltra después de una temporada en el infierno. El anterior ascenso se remontaba a la campaña 1990-1991 con Arsenio al frente del equipo. Un año después, tras sufrir para lograr la permanencia ante el Betis, nacía el Superdepor y dos décadas de éxitos. El 'Zorro de Arteixo' es recordado por aquello, pero su primer gran éxito se remonta a 1971, cuando un talentoso grupo formado en su mayoría por gallegos lograba el último ascenso antes de la época dorada.

El Depor, de la mano de Oltra, logró un ascenso plagado de récords que ha devuelto a los blanquiazules a su espacio natural. Varias generaciones de coruñeses ni conocían Segunda, una categoría inédita desde principios de los 90. Y es que el último ascenso del Depor databa de la temporada 90-91, con un joven presidente llamado Lendoiro al frente, un curtido Arsenio a los mandos del banquillo y un chaval de Carreira llamado Fran, que comenzaba a asombrar con su zurda. Aquello fue la primera piedra de lo que dos años más tarde se conocería como el Superdepor.

Sin embargo, aquel equipo no fue el primer Superdepor de Arsenio. Veinte años antes, en la temporada 70-71, el 'Zorro de Arteixo' tuvo su primera gran oportunidad en los banquillos, haciéndose cargo de un Depor que militaba en Segunda y que se había convertido en el clásico equipo ascensor. Muy lejos de los rutilantes fichajes de la reciente etapa dorada, un grupo unido y formado fundamentalmente por jugadores gallegos, muchos de ellos salidos del fútbol modesto coruñés, consiguieron el último ascenso antes de la era Lendoiro.

Han pasado 41 años y ocho emblemáticos jugadores de aquel primer Superdepor recuerdan con AS aquella temporada de un éxito que tardaría dos décadas en repetirse. Manolete, actual presidente de los veteranos, habla de aquella Liga como "un recuerdo imborrable. Era un gran equipo, veníamos de bajar y fue un año histórico". Seoane, portero de aquel Depor, añade que "además de subir, hicimos un año muy completo, porque eliminamos en la Copa al Real Madrid y al Celta Además, más de la mitad del equipo éramos gallegos". Cholo no duda en definir aquella plantilla como de "altísmo nivel, cualquiera jugaría hoy en día en Primera sin problemas. El fútbol modesto en A Coruña era una verdadera maravilla en aquella época y esa era la cantera del Depor". Luis destaca que "sobre todo, éramos un grupo y muy solidarios. Eran otros tiempos y había lo que había. Yo llevaba un chándal que el número se le había caído, pero que se veía por la sombra que quedaba".

Loureda no olvida su ascenso, pero le ha quedado grabado el actual matrimonio entre afición y Deportivo: "Nosotros éramos un equipo ascensor y casi todos de aquí. Cuando perdías, no podías salir de casa, porque se metían contigo. El año del descenso, con el equipo casi en Segunda, lo fueron a buscar miles de personas para alentarlo. Si en nuestra época tenemos la afición de ahora, nos salimos de la tabla". Belló también destaca la actual fortaleza del club: "Fue raro verlo en Segunda después de la Liga, la Copa Sabía que iba a subir. En nuestra época la afición se llevaba un desengaño, una alegría, otra decepción La de ahora sólo conoció el éxito".

Beci, el héroe.

Todo título o ascenso tiene su mito. En 1971 la gloria se la llevó Beci, con su gol al Rayo en Riazor en el último partido. El delantero, que fue secretario técnico del Depor hasta hace un par de años, lo recuerda así: "Un delantero no se olvida de sus goles, y aquel fue muy importante. Marcamos pronto y luego las pasamos canutas porque a ellos les bastaba empatar para subir. Mi gol fue una falta que sacó Cervera, el portero salió a despejar, chocó con el central y yo metí la cabeza. Nos merecíamos ascender".

La disciplina y las manías del 'Zorro de Arteixo'

La modestia y 'retranca' de Arsenio está acompañada de múltiples anécdotas. Su rectitud en los 90 era conocida, pero poca comparada con la que exhibía en los 70. Seoane recuerda que había "Copa y jugábamos un miércoles. Nos llevó a un balneario en Arteixo, precioso, eso sí, y nos tuvo allí un mes. Los solteros no teníamos problema, pero los casados". Loureda apunta que Arsenio venía del "Fabril, pero ya había sido segundo de Cheché Martín. Nos conocía bien". Para Manolete fue clave el cambio de técnico: "Estaba Olsen, pero aquello no funcionaba. Vino con unos sistemas muy duros, raros. Lo destituyeron, llegó Arsenio, que nos conocía a todos, y estuvimos más unidos. Luego fue todo más fácil".