Marcha verde en Amsterdam

Liga de Campeones | Grupo D | Ajax 1-Real Madrid 4

Marcha verde en Amsterdam

Marcha verde en Amsterdam

Exhibición del Madrid contra el Ajax. Hat-trick de Cristiano y golazo de Benzema. Brillante partido de Kaká, que fue titular. Los holandeses, flojos

Los jugadores del Ajax parecen mejores chicos que futbolistas. Hay maduraciones sorprendentes (Sofía Vergara y otras), pero la sensación es que de ellos no saldrá ninguna estrella rutilante. Manejan lo convencional, pero desconocen lo extraordinario. Lástima que no haya fertilizantes para cultivar el talento, ni se puedan plantar esquejes de Cruyff o Bergkamp.

El Madrid, en cambio, y preferiblemente en Amsterdam, es un Transformer, prodigiosa combinación de ingenio y acero. En condiciones normales es inabordable. En defensa, Pepe corta tres balones y los siguientes los gana con un ¡buuu!, tanto pavor genera entre los delanteros contrarios. En ataque, no hay diques para ese océano, ni siquiera en los Países Bajos. Con semejante panorama, el triunfo es resistir más minutos que la última víctima o que la última vez. El Ajax aguantó 41, notable alto. Además, marcó su primer gol en cinco partidos. Y hasta cambió camisetas con el rival. No es fácil encontrar maestros tan simpáticos.

Si el Madrid tardó más de lo habitual en abrir la lata fue porque ayer subió como la marea, hasta que devoró la playa. A sus actores habituales se sumaron otros. Essien, por ejemplo, volvió a causar una impresión magnífica, acorde con su prestigio, pero insospechada por el modo en que llegó, casi de tapadillo. En caso de que le respeten las lesiones, jugará tanto como Khedira y no descarten que acaben jugando los dos. El alemán ya es un tanque con cañón.

Lo de Kaká merece un capítulo aparte. La desconfianza que genera ha llegado a tal punto que sólo le rehabilitarían goles de tacón, tres por partido. Cualquier otra intervención, por buena que sea, no pesa tanto como sus errores. Ayer Kaká firmó un pase de gol, un par que pudieron serlo y participó en casi todas las acciones de ataque. Sus críticos dirán que el Ajax no es nadie, que habrá que verlo en el Camp Nou. Está bien, lo que gusten, pero lo de ayer no es mentira. Nos demuestra lo que Kaká guarda todavía y lo que se pierde el equipo cuando se le castiga por ser una orquídea en mitad de un huerto esplendoroso y vitamínico.

Cristiano marcó el primer gol, aunque fue una invención de Benzema, que perforó por la izquierda hasta que brotó el petróleo. El segundo sí fue propiedad del francés. Kaká le puso la pelota flotando (que no bombeada) y el genio tímido remató con más tijera que chilena. Digamos que hizo en el campo lo que se hace sobre una alfombra y con un calcetín enrollado y sale alto.

El tanto del Ajax fue un borrón, pero de tamaño menor en comparación con lo demás. Nació de un córner y de un balón que Iker confundió con el Cometa Halley, y temió que quemara. Casillas anda justo de musas últimamente. Volverá.

Remate.

Visto con perspectiva, lo mejor que le ocurrió al Ajax es lo peor que le podía pasar. Se animó un poco y le cayeron dos goles más. Cristiano repitió con un chutazo lejano de los que matan arañas y tristezas. El tercero de su cuenta lo pellizcó con la bota izquierda tras un soberbio pase de Khedira.

Si en Amsterdam no son del Madrid son gente poco agradecida. Porque el Madrid, desde hace tres años, es de Amsterdam.

Cristiano ya lleva quince hat-trick

Cristiano firmó ayer su 15º hat-trick como madridista, el primero en la Copa de Europa. Además, en dos partidos ha hecho cuatro goles (Sevilla y Racing).