Ganó dando cabezadas
El Atlético ganó en un estadio donde nunca antes lo había conseguido y ese triunfo le mantiene en el segundo puesto de la clasificación. Los del Cholo no hicieron un gran encuentro, pero mostraron la seriedad de siempre. Y eso es mucho.


En la lucha. La temporada pasada el Atlético vivió un auténtico drama en su visita a Cornellà-El Prat, donde el Espanyol ganó el encuentro en veinte minutos. El esperpento acabó con Manzano, aunque su despido no se llevó a cabo hasta el parón navideño, tres partidos después del 4-2 ante los de Pochettino. Nueve meses después, el Atlético rompió su mal fario en el feudo españolista, donde el equipo madrileño aún no había ganado. Se quitó de encima ese peso. Para los rojiblancos ir al estadio del Espanyol era una aventura muy complicada. Hasta ayer. Los del Cholo se hicieron con los tres puntos en juego y siguen en la pelea con el Barcelona. Sufriendo, y quizá más de la cuenta, pero el Atlético continúa en la puja por el liderato. Y esto sí es la gran noticia.
Raúl García. La otra es que Falcao no jugó y el Atlético ganó. Tampoco estuvo en el partido ante el Hapoel y los madrileños se hicieron con los tres puntos. El Tigre es muy importante en este equipo, puesto que jugadores así no se encuentran todos los días. Pero los demás también están para aportar su granito de arena. Y entre ellos, Raúl García. Lo primero que hizo el navarro nada más marcar fue mirar a Juanfran, quien le había asistido de maravilla. Y luego correr a abrazarse con Gorka, uno de los fisios del equipo. Nada de darse palmadas en el pecho, decir que se lo merecía o que aquí estoy yo. Jugadores como Raúl García son fundamentales en un equipo, pues aparte de darte calidad y goles, hacen piña. Raúl no es muy mediático, pero Simeone está encantado con él.
El reproche. Lo malo es que el Atlético ganó dando alguna cabezadita. Más bien varias. Tras el descanso, los rojiblancos dieron vida a un rival que estaba casi entregado. Es lógico que el Espanyol apretara, pero ya ha sucedido varias veces y cuando esto ocurre, ya no es casualidad. Rayo, Valladolid, y Betis, le complicaron el partido al Atlético cuando estaban casi fuera de los encuentros. Y ayer el conjunto perico, siendo muy inferior, estuvo hasta el final con opciones de empatar. Señores, no hay que relajarse. Un Atlético motivado y al ciento por ciento es capaz de ganar a cualquiera. Un conjunto que no juegue a tope también puede ser vulnerable.
Noticias relacionadas
El Clásico. Ahora hay que jugar en Europa League y el domingo derrotar al Málaga, quien nos quitó un puesto en la Champions la pasada temporada. Partido de altos vuelos, pues. Lo mismo que el Clásico, ese Barcelona-Real Madrid que los aficionados rojiblancos miran ahora desde otro prisma. ¿Cuál es el resultado que más interesa? ¿Victoria madridista para intentar ser líderes? ¿Triunfo culé para alejar a los blancos? ¿Empate? El Cholo hace bien en decir por activa y por pasiva que lo que le interesa al Atlético es lo que haga el propio Atlético.
El doblete. En la temporada del doblete, el equipo madrileño había conseguido los mismos resultados que en esta campaña: cinco victorias y un empate. Pero los de Antic ya eran líderes. En esa campaña 95-96 nadie tomó en serio a los Kiko, Pantic, Caminero, Vizcaíno y compañía casi hasta el final. Luego, cuando los otros quisieron reaccionar, ya era tarde. Ahora, el objetivo del cuerpo técnico del Atlético era llegar al parón de octubre en los puestos altos de la tabla. Lo que nadie pensaba era pelear por el liderazgo. Bonita situación, a pesar de que ayer, al final, no nos llegara el nudo a la corbata.



