Un discreto Osasuna golea a un Levante desconectado
El Osasuna goleó por 4-0 al Levante en la 6ª jornada de la Liga BBVA, en un partido que, si bien hizo justicia, dio los tres puntos al menos malo.
El Osasuna goleó por 4-0 al Levante en la 6ª jornada de la Liga BBVA, en un partido que ofreció menos fútbol de lo que reflejó el marcador final y que, si bien hizo justicia, dio los tres puntos al menos malo.
Y es que los de Mendilibar llegaban con las urgencias propias del colista y eso se notó en la misma disposición táctica. Annan y Timor, hombres de músculo, ocuparon el doble pivote rojillo para plantear un partido de desgaste. Pero quien visita el Reyno de Navarra suele llegar sabiendo que va correr, y mucho. Y el Levante no fue la excepción.
Corrieron, y mucho, los de arriba. Barkero, El Zhar y Martins montaron una primera línea de presión que dificultó la salida rojilla y permitió al Levante sacar contras rápidas, aunque sin éxito. Por su parte, Osasuna quiso llevar el peso del partido y trató de mantener la posesión sin arriesgar muchos pases. Como nunca hace, renunciando a su ADN de juego directo.
Y, como suele ocurrir cuando se renuncia a la propia naturaleza, el experimento no sirvió para nada. Osasuna trataba de combinar cuando, en realidad, lo que deseaba era llegar en tres toques al área rival y probar suerte desde cualquier posición. Y así se transcurrieron los primeros 45 minutos, entre la especulación forzada de unos y la propuesta a la contra de los otros.
En la reanudación, Osasuna decidió retomar el juego vertical y acumuló ocasiones hasta que Emiliano Armenteros consiguió abrir el marcador en el 54. Fue en una jugada embarullada en el área del Levante, tras un disparo al palo de Cejudo, que el delantero remachó a placer con Munúa vendido.
Inmediatamente, el Levante se volcó a por el empate y la salida de Gekas le permitió tener más presencia en el área contraria. Sin Papa Diop, que había vertebrado a la perfección al equipo hasta ese momento, las líneas se distanciaron y el juego directo pasó a ser la única opción de los de Juan Ignacio Martínez. Pedro Ríos completó la apuesta ofensiva del técnico para buscar la remontada.
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Entonces, Osasuna se acomodó fácilmente para defender el resultado y matar el partido a la mínima oportunidad. Y, ciertamente, los de Mendilibar dispusieron de varias ocasiones a lo largo de la segunda mitad para conseguirlo. Incluso pudo haber dispuesto de un penalti, si Álvarez Izquierdo hubiera considerado como tal una mano de David Navarro sobre la frontal que pudo haberse cometido sobre la línea.
Sin embargo, fue Lamah quien finalmente puso el 2-0 en el electrónico, tras un buen contragolpe armado por Osasuna y después de un disparo de Llorente que rechazó Munúa para que el belga anotase a placer. Y, cuando el Levante ya había entregado la cuchara, Timor hizo el tercero de penalti, tras una falta de Juanfran dentro del área. El cuarto, de Nino en el descuento, completó una goleada que no reflejó lo poco que ofrecieron ambos equipos. Una goleada que permite salir del farolillo rojo a Osasuna y que siembra las dudas en un Levante que deberá afrontar esta temporada tres competiciones.



