El método Pellegrini alcanza el tricentenario
El Ingeniero sumará este sábado contra el Betis su partido número 300 como entrenador en la Liga española. Desde que debutó siendo preparador del Villarreal frente al Valencia ha demostrado que es posible conseguir éxitos y resultados apostando por el buen fútbol.


José Manuel Llaneza descubrió a un entrenador desconocido en nuestro país, pero con un prestigioso currículo. "Manuel Pellegrini hará historia en el Villarreal", predijo el consejero delegado amarillo, impulsor además de figuras como Marcos Senna. Verano de 2004. "Apuesto por el fútbol bien jugado porque es el que da mejores resultados". Esta fue la tarjeta de presentación de Pellegrini, filosofía de vida y propuesta con el buen gusto como camino al éxito.
Este valeroso ideario le ha llevado al triunfo. Cinco temporadas en El Madrigal, una en el Real Madrid y su tercera con el Málaga le llevarán pasado mañana sábado, contra el Betis, a completar la nada despreciable cifra de 300 partidos en la Liga, con el envidiable balance de 154 victorias, 68 empates y 77 derrotas. Sólo cuatro preparadores sudamericanos suman más partidos en los banquillos de Primera División: Helenio Herrera (358), Roque Olsen (343), Víctor Espárrago (330) y Alfredo Di Stéfano (305).
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Sus equipos siempre han obtenido estupendas clasificaciones. Con el Villarreal fue subcampeón y tercero, dos veces quinto y una séptimo; en el Real Madrid sólo el Barça le impidió ser campeón en un ejercicio donde consiguió sumar 96 impresionantes puntos, mientras que al Málaga le salvó en su primer año de un descenso seguro tras un gran sprint final, para sellar en su segundo ejercicio la histórica clasificación para la Champions.
Inquebrantable en sus horas más bajas y moderado en el elogio, el Ingeniero (llamado así porque realizó esta carrera técnica) debutó como técnico blanquiazul en La Rosaleda, en un partido contra el Levante. Aquella temporada fue muy complicada, pero una briosa racha goleadora de Julio Baptista sacó al equipo de las catacumbas y le puso en órbita. "Podríamos afrontar los partidos con la idea de ir a buscar un empate desde el principio, pero ese no es nuestro estilo", reitera. Aplaude la manera de jugar de la Selección: "Nosotros ya apostábamos por este estilo en el Villarreal de 2004". Y fue el pilar que impidió el hundimiento del edificio cuando el jeque dejó de invertir. "Pellegrini dijo que no nos iba a abandonar", desveló Joaquín. El chileno llegó a confesar que le gustaría quedarse "a vivir en Málaga". Manuel, como le llaman sus allegados, tiene contrato hasta 2015. Sus éxitos deportivos y la manera en que ha gestionado la crisis institucional blanquiazul han multiplicado su cotización.



