Final de verano
La clasificación ya aprieta al Zaragoza y al Osasuna.

De repente, en pleno mes de septiembre, con el verano y el otoño dándose la mano, una final. ¿Quién lo dice? Ambos entrenadores, sin querer queriendo. "Es muy pronto para hablar de finales", afirmó Jiménez. "Las finales llegan cuando ya no hay más", concluyó Mendilíbar. Pero a ninguno de los dos se le les preguntó directamente si el partido era una "final". Conclusión: lo es. Al menos, para Zaragoza y Osasuna nada puede haber en septiembre más similar a una final que este partido y en estas circunstancias.
El Zaragoza marca la frontera del descenso (tres derrotas, dos en La Romareda) y el Osasuna es colista con un solo punto, así que el duelo (derbi para algunos) no sólo es de alto riesgo para la Comisión Antiviolencia sino también para la clasificación. Los nervios y las dudas crecen aquí y allá. Jiménez y Mendilíbar, inmaculados héroes tiempo atrás, reciben algunas críticas. Por decisiones y por estilo, pero sobre todo por resultados.
Ausentes. Jiménez sigue sin Loovens, por previsión más que por obligación. Si fuera una final, jugaría. Recuerden la frase de Mendilíbar. Pero Jiménez prefiere no arriesgarlo pese a la trascendencia que los 1,90 metros del holandés tendrían contra el asedio aéreo del Osasuna. No obstante, Apoño y Romaric retoman el mando, así que el Zaragoza debería ganar posesión y llegada. José Mari les escudaría, aunque Movilla y Zuculini acechan...
Mendilíbar estrena laterales a la fuerza por las bajas de Marc Bertrán y Damià. Oier deberá adaptarse a la derecha y Nano debutará en la izquierda. Arribas, que prefirió el Osasuna al Zaragoza, vuelve tras cumplir sanción. Puñal y Llorente no estarán por ese motivo en La Romareda. Annan agitará el medio y Kike Sola amenazará. Adiós, verano.
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Loovens y Babovic, fuera de la convocatoria
Jiménez resolvió no convocar ni a Loovens ni a Babovic (además de los habitualmente descartados Doblas y Lanzaro y de los lesionados Obradovic, Pintér y Wílchez), protagonistas negativos de la jornada. Como reveló ayer AS, Jiménez meditaba reservar a Loovens, baja desde hace más de un mes por un esguince de rodilla: "No vamos a arriesgar para perderle dos o tres meses. El chaval le pone mucho entusiasmo y muchas ganas, pero tiene dudas y cuando se tienen dudas puede pasar lo peor", explicó el entrenador. Más inesperado fue el descarte de Babovic, titular la jornada anterior: "Hizo un partido correcto durante el primer tiempo en San Sebastián, pero nos vamos a enfrentar a un equipo diferente, un rival muy aguerrido, y creo que deben entrar en la convocatoria Movilla y Zuculini, que son jugadores más de ese perfil".



