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Gay: "El fútbol español se muere"

Chequeo económico al fútbol | Alarma en los estadios

Gay: "El fútbol español se muere"

Gay: "El fútbol español se muere"

rodolfo molina

José María Gay de Liébana se define como un "picapedrero de las finanzas, trovador de la contabilidad e iconoclasta del establishment". Obviamente, un tipo así sólo podía ser del Espanyol. Más allá de definiciones, es el economista que más ha estudiado la situación del fútbol español. Y el diagnóstico del profesor es para preocuparse.

Puede que José María Gay de Liébana, profesor titular de Economía Financiera y Contabilidad de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, no se escape a la definición más cruel que se hace de los economistas, que es la que apunta que son ese tipo de gente que es fantástica para descubrir problemas, pero que raramente aporta soluciones, aunque al mismo tiempo, el profesor Gay es de lo más didáctico y se le entiende. El profesor presentó ayer en Barcelona su 'Quinto informe anual sobre la situación económica del fútbol español y Europeo' y la verdad es que se vieron más problemas que soluciones. El problema principal se resume en la lapidaria frase de "si esto sigue así, el fútbol español se muere. Hace un año pronostiqué que a la Liga le quedaban diez ediciones, ahora veo que cinco pueden ser muchas". Entre las soluciones, las de siempre: una racionalización de los gastos, un giro hacia la austeridad y una mejora de los ingresos de televisión unidos a un reparto más equitativo de los mismos entre los clubes.

Tras escuchar a Gay de Liébana, uno tiene la sensación de que el fútbol es un tren de alta velocidad al que se le han roto los frenos y que sobrepasa estaciones absurdas sin control alguno. Lo que no está claro es si al final del trayecto espera el guardagujas para reconducir la situación o bien hay un precipicio.

En un mundo en el que la tendencia económica marca la contención del gasto, vemos como el negocio del fútbol cada vez factura más. a un ritmo de un incremento de un cuatro por ciento anual. Esto parecería bueno, pero es una verdad envenenada porque los gastos crecen más rápido que los ingresos.

El caso de la Liga. La Liga española tiene un problema. Su crecimiento en los últimos años (de los 5.477 millones facturados en el 2002-03 se ha pasado a los 8.549 en la 10-11) es un espejismo que se reduce al crecimiento del Real Madrid y Barcelona, que son los únicos que tiran del carro. El resto, está estancado. La mejor metáfora de esta situación es la que representa el reparto del pastel de los derechos televisivos. La Liga española recauda menos que Italia por esos derechos y los reparte de forma más desigual. En palabras de Gay de Liébana, "Más allá del reparto, si no podemos mejorar estos números, nos lo vamos a tener que hacer mirar".

Lo peor de todo es que los ejemplos de otras Ligas no parecen ser, con contadas excepciones, demasiado clarificadores. Si a cualquiera de ustedes les preguntaran a quién quieren parecerse, dirían que a la Premier, pero una vez escuchada la conferencia del profesor Gay de Liébana, lo de los ingleses es algo así como el palacio de Justicia, mucha fachada y poco relleno.

El modelo inglés es inaplicable porque de entrada, los clubes superan sus pérdidas gracias al bolsillo de sus dueños, sean jeques, rusos o yanquis, pero gastan más de lo que tienen. El modelo es el de Francia o Alemania, "el fútbol es como la vida", dice Gay y el camino es el de una Liga austera, de precios asequibles y más disputada.

Aviso: "Mourinho, cuando se va, deja el club en bancarrota"

Financieramente hablando, para el profesor Gay de Liébana, Mourinho es un mal negocio. "Estoy ultimando un trabajo que haré público dentro de poco en el que se desvela que las entidades que deja Mourinho pasan unos años difíciles económicamente tras la salida del técnico portugués". Explica el profesor con los números en la mano que en Italia el "Inter está en quiebra, en Portugal lo estuvo el Oporto y ahora lo está el Chelsea, aunque haya ganado la Champions League". En Inglaterra el Chelsea tiene la orejuda, pero también acumula un patrimonio neto de -557,6 millones y en Italia el Inter tiene uno de -24,2 millones. Las cuentas del último ejercicio de ambas entidades así lo atestiguan. El Chelsea perdió 79,7 millones (lejos de los 218 del City) y el Inter 86,8 millones. El Madrid, por comparar, ganó 31,6.