Villa suma para España

CLASIFICACIÓN BRASIL 2014 | España 5 - Arabia 0

Villa suma para España

Villa suma para España

El Guaje vuelve y marca 298 días después. Torres anduvo ciego ante el gol. Exhibición de La Roja sin enemigo a la vista. Partido redondo de Pedro.

Villa volvió a marcar con La Roja, buena noticia. España maniató a Arabia, buen síntoma. El estadio de Pasarón disfrutó con la exhibición de la campeona, generosa en la entrega, metida en el partido, con ganas de agradar a pesar de la exasperante falta de combatividad de los jugadores de Rijkaard. La diferencia fue tan abismal como indicó el marcador y aún más. Pudo ser de escándalo si Cazorla y compañía hubieran estado más finos. Pero bastó con la manita, sin abusar del enemigo, con la elegancia que significa a nuestra Selección.

Cinco goles en la tablilla y eso que Torres anduvo frío en su Centenario. Del Bosque, metido a jefe de protocolo, le dio el brazalete para que el Niño se luciera. La Selección jugó en embudo para el nuevo capitán desde el principio, buscando con obsesión la foto del delantero celebrando un gol.

Pedrito, sensacional de arriba a abajo, Cazorla, ¡qué futbolista!, y Beñat desde atrás no tenían en su libreta mejor propósito que buscar a Torres. Y, muy pronto, en las maniobras iniciales se encontró con dos mano a mano que desperdició dejando una mala onda después confirmada. No era la noche del Niño. Ni con el pie, ni con la cabeza, ni en carrera ni en el área. A la vista de su mal fario, La Roja giró hacia soluciones más directas y Pedro las tenía.

Antes de la media hora el delantero del Barça hizo la filigrana desde la izquierda para que Cazorla remata la faena, y después él mismo firmó una vaselina de mantequilla pura que sería el segundo de la noche en Pontevedra. Arabia ni había llegado. Perdón, sí. Un cabezazo de Aldawsari cruzado recordó a Piqué y a Valdés que no les convenía quedarse dormidos. Ya sabemos los disgustos bobos que nos hemos llevado en algún amistoso...

Y sale Xavi.

Pero España estaba metida en faena, cómoda y feliz en la fresca noche gallega. Del Bosque decidió poner más marcha en el descanso, con el 'Príncipe' Xavi al mando de las operaciones. En el primer balón que tocó dejó claros los galones: falta directa a la escuadra. Waled, el voluntarioso portero árabe, ni la vio. El muchacho atrapó el balón cuando estaba saliendo de la red y allí debió entender, igual que sus compañeros, que Pasarón era un aula magna para aprender de fútbol. ¡Vaya forma de ejecutar una falta desde veinte metros!

España era un hueso imposible de roer para Arabia, dirían en Pasarón. Y todavía le quedaba a Del Bosque, atento al gusto de la galería, dando cancha a Villa, para que vaya cogiendo cuerpo, y a Casillas, para mayor goce de la afición.

El Guaje lo dio todo. Muy estilizado, sonriente y comprometido, su retorno a la Selección era en apariencia la mejor noticia de la noche. Pero había más: fue capaz de lanzar con temple y seguridad un penalti que confirmó su vuelta al gol con la Selección, 298 días después. Villa está rodando bien para llegar al mejor punto muy pronto. Por voluntad y entrega se mereció el notable en la evaluación y el aplauso de la grada. Pedro, otra vez él, se encargó de redondear la noche con el quinto a pase sublime de Silva, y recordar así quiénes son los campeones del Mundo.