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Un líder que no muerde

Liga BBVA | Barcelona 1 - Valencia 0

Un líder que no muerde

Un líder que no muerde

Un Barça espeso no sentencia y acaba sufriendo. Gol anulado a Víctor Ruiz que pudo suponer el empate. Adriano marca desde fuera del área

El Barça logró su objetivo, que era ganar al Valencia y completar el pleno de tres victorias en tres partidos antes del parón liguero y mantener así la distancia de cinco puntos respecto al Real Madrid. Pero lo cierto es que el juego de los de Vilanova sigue dejando lugar a los debates. La efervescencia mostrada la primera jornada ante la Real Sociedad se ha ido diluyendo y ayer, el equipo blaugrana acabó sufriendo más de la cuenta ante un Valencia que volvió a pecar de tímido en el Camp Nou. Un gol de Adriano, un golazo, en un tiro lejano le dio tres puntos a un Barça que no impresionó y que incluso pudo sufrir un susto si el auxiliar de Pérez Lasa no llega a señalar fuera de juego y anular un gol de Víctor Ruiz en el 59'.

Fue un día ayer de exámenes de septiembre en el Camp Nou y lo cierto es que casi ninguno de los examinados aprobó con nota. El primero en racanear el test fue el equipo, que si bien sacó adelante el partido, no corrigió las sensaciones de Pamplona y Madrid. Tampoco aprobó sobradamente Alexis, aunque el chileno mejoró en la segunda parte su dubitativo inicio de partido. Volvió a suspender Cesc, que ya sabe lo que es el run-run del Camp Nou. Voluntad no le faltó, pero mentalmente se vino abajo cuando en el minuto 25 falló un gol cantado. A partir de ahí, fue una alma en pena. Vilanova, que vio el partido desde el palco, llevó hasta tal punto sus rotaciones que dejó a Iniesta en el banquillo después de ser nombrado mejor jugador de Europa. En cambio, prefirió arriesgarse con Alves y lo tuvo que retirar a la media parte. El único que estaba bajo la lupa que pudo volver a casa con buena nota fue Song. Lo mejor que se puede decir de él es que tomó las decisiones correctas, y que dio la sensación de haber jugado en el Barça desde hace años.

Demasiado respeto. En el Valencia, el plan estaba claro. Mantener prietas las filas hasta que no se decidiera un ataque final que podía dar la gloria. A toro pasado, y viendo como se desarrolló el partido, a Pellegrino le pudo el respeto al Camp Nou. Un Valencia más descarado podía haberle creado muchos problemas al Barça.

Los visitantes no se descompusieron ni cuando Adriano se inventó un golazo chutando desde fuera del área, lo que no deja de ser noticia en el Barça. Siguieron con el plan previsto y de hecho, a excepción de siete minutos de descontrol tras el tanto, en los que Fàbregas falló lastimosamente una ocasión que le regaló Messi y Diego Alves se lució ante Pedro, apenas pasaron agobios.

Llegaron a la media parte perdiendo de uno, tal y como hicieron en Madrid, y lograron desconectar al Barça del partido en el inicio de la segunda esperando esa bola al espacio o esa jugada a balón parado que podía conllevar la sorpresa. Y dispusieron de ambas, especialmente de la segunda, pero el remate de Víctor Ruiz, en el que la defensa blaugrana volvió a mostrar su fragilidad aérea, fue invalidado por un justísimo fuera de juego con lo que el gol no subió al marcador. Desde ese momento, el Barça empezó a jugar con precaución y el público a sufrir. Al final, los tres puntos se quedaron en casa, pero las dudas, también.