Cebolla Rodríguez

"Ya perdí una Supercopa, ahora me toca ganarla"

El Cebolla, que heredó el apodo de su padre, se crió en las calles de Juan Lacaze. La afición por el fútbol se la inculcó su madre, hincha de Peñarol, quien le quitó de la cabeza trabajar en la fábrica de papel para que se dedicase en pleno al deporte. Ahora él no quiere dejar escapar la Supercopa.

Cebolla Rodríguez.
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¿Cómo fueron sus inicios en el fútbol?

Empecé en la Escuela Industrial, muy de chico. Jugaba en la categoría 85, jugaba todas las semanas. Era mi pasión

¿Quién le inculcó la inquietud por el fútbol?

Mi mamá en mi casa es muy futbolera. Mi padre jugó, pero no fue profesional, pero dicen que fue bueno. Siempre me gustó jugar de chico, descalzo y sin remera (camiseta). Es un recuerdo muy lindo.

Tenía fama de chupón...

Sí, la verdad es que si, en Uruguay se llama comilón. En el barrio siempre ganábamos. Jugábamos por el jugolín (un zumo que valía dos pesos) y los ganadores se lo tomaban.

Con 16 años cumplió su sueño de poder jugar en Peñarol.

Sí. Tuve esa suerte de entrenar con los principales. Compartía habitación con Bengoechea, que tiene la edad de mi madre, y Rotundo, diez años mayor que yo. Me ayudaron mucho.

¿Le sirvió para aprender?

Yo era un niño y ya estaba jugando en Primera. No se da todos los días, quería aprovecharlo y gracias a Dios pude llegar a donde estoy hoy.

Fue todo muy rápido: el debut, los títulos, su marcha

Sí, de golpe. Por suerte en lo personal no me amargué. Muchos jóvenes lo hacen, por ejemplo, te compras un coche o un móvil nuevo Lo pude llevar bien y me ayudaron muchísimo. Me compré un móvil y estuve sin usarlo delante de mis compañeros unos meses por vergüenza.

¿Desde pequeño quería ser futbolista?

Mi padre trabajaba en una fábrica de papel y mi madre no me dejó que trabajase con él, quería que me dedicase al fútbol.

Con 20 años se marchó al PSG. ¿Cómo fue el salto?

A la primera semana en Francia me quería volver. El idioma era imposible. Salí de Peñarol con problemas. Salí mal pero haciendo las cosas bien y con derecho.

¿Dónde le gusta más ver un partido de su equipo?

Voy a una tribuna que va la gente del pueblo. Siempre lo hice... Me siento cómodo allí.

Dicen que la afición del Atlético es similar a las de Sudamérica

Lo noté ante el Athletic. Fue bueno estar los 90 minutos con una afición que te alienta, es muy lindo. Eso también demuestra que lo dimos todo.

Vivió unos años muy buenos en Oporto. ¿Le duele haberse ido así?

Obviamente sí. Haber ganado título, ser querido lo recordaré siempre. Lo último fue feo. Veía que los dirigentes no creían en mí. Se nota cuando no creen en uno y eso te quita confianza. Me tuve que ir.

Jugó la Supercopa ante el Barça en 2011, ¿espera quitarse esa espina con el Atleti?

Sí, jugué cuando nadie lo esperaba. Fui titular y lo hice de buena manera. La perdí ante un gran equipo y ahora confío en que daremos el máximo para poder traer el título. Ya perdí una Supercopa europea y ahora me toca ganarla.

¿Qué le ha parecido el vestuario del Atlético?

Es divertido, se lleva bien y hay buena amistad.

¿Cómo está siendo su adaptación?

Lo peor, el idioma... (bromea). Todavía me estoy adaptando, no conocía el campeonato. Jugar es una cosa y verlo es otra. Va a ser una época muy dura. Aquí hay que correr más, es una Liga muy competitiva. Va todo bien y espero que podamos seguir así, sin lesiones.

Es un jugador con mucha fuerza, se puso a tono muy pronto...

Fue difícil, venía de no tener mucha continuidad. El Profe Ortega es muy duro, pero ayuda bastante. Espero no lesionarme, porque es lo peor que le puede pasar al futbolista.

Uno de sus apoyos en el vestuario es Godín

Sí, nos conocemos desde los 9 años. Somos del mismo barrio. Jugábamos en contra. A él le tocaba perder siempre (risas). Él jugaba de delantero y yo jugaba de comilón. Siempre le marcaba gol a su equipo.

Se habla mucho de su posible salida, ¿le dolería?

Si es por el bien de Godín y del club, que sea lo mejor. Hay que apoyarle, es un jugador que lo da todo por los compañeros, con mucha raza. Jugadores como él hay pocos, hay que disfrutarlo. Él se siente bien, es feliz aquí.

En el Atlético vuelve a reencontrarse con Falcao.

Falcao es un goleador nato. Cuando menos te lo esperas te mete un gol. Es increíble. Ante el Athletic fue espectacular. En la pretemporada no marcó muchos pero ahora empezó la temporada y ya metió tres.

¿Qué objetivos se marca para la temporada?

Mi objetivo es el que queremos todos, ganar títulos aunque sea muy difícil, pero no imposible. Quiero quedar en la historia del club, no como un jugador que pasó sin más.

¿Qué le sorprendió de Simeone?

La juventud, es querido en el club y lo tiene merecido. Ojalá este año se pueda repetir todo lo bueno.

Ha demostrado mucha confianza en usted...

Sí, por suerte pude jugar de titular. Es importante que confíen en uno, cuando llegué él me respaldó. Eso no quita para que tenga que pelear por el puesto. Tengo que ganármelo, tengo que entrenar más que nadie para ello.

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¿Tiene ganas de ir a Neptuno?

Sí, ganar es lindo. Todos queremos ganar y ojalá podamos ir y festejarlo con la afición.

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