Liga BBVA | Betis 1 - Rayo 2

Leo amarga a Mel y el Rayo se coloca en lo alto

El joven delantero rayista, estrella en su debut franjirrojo

<b>ALEGRÍA RAYISTA. </b>Los jugados del Rayo celebran el primer gol del partido. Después festejarían el triunfo.
José A. Espina
Jefe de Sección en la Delegación de Andalucía
Jefe de Sección de Diario AS en Andalucía. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla. Pegando teclazos desde 1998, durante toda una década en Madrid (2000-2010). Sevilla, Betis, Selección española y lo que se ponga por delante. Loco por el fútbol, guarda un poco de esa pasión para su otro deporte favorito, el tenis.
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Vestido de negro saltó el Rayo, acorde a su condición de equipo letal para el Betis de Mel. Con el de ayer, cuatro de cinco veces en dos años han amargado los vallecanos a su ex técnico. Ayer con cierta justicia por su descaro, personificado en un descubrimiento que debutaba: Leonardo Carrilho Baptistao, brasileño que llegó a la cantera rayista con 15 años y que, precisamente, hoy cumple 20.

Vaya regalazo para Paco. Dentro de aquel defensa peleón y con cara de malo había un estilista que, como las piernas no se lo permitieron, se ha revelado sobre la pizarra. Así es Paco, que juega en el Villamarín con tres defensas y a los dos minutos se pone por delante en el marcador, que hace debutar de titular a un chaval, Leo, y éste le sale príncipe con un jugadón definido por Piti en el 0-1 y con un repertorio de taconazos, espuelas y regates.

Contra esta estrella inesperada de qué servían los planes preparados por Mel y su filia-fobia por lo franjirrojo y el aroma a flan Dhul. El madrileño se había pasado la semana desmenuzando las virtudes y los talones de Aquiles del equipo ahora entrenado por Jémez, pero no hacía falta: a este Rayo, como a su Betis, se le ven bien las ganas arriba y los problemas gordos detrás.

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Se notó en una falta bien botada por Beñat, otra punto más para el Wolfsburgo, que ayer envió a un espía a la grada, ponga los millones. Cabeceó Molina y el empate regresó pronto al marcador. En los minutos siguientes, Piti y el propio Beñat igualarían también el marcador de balones al palo.

Una lesión de Paulao justo antes del descanso despistó al Betis, que a pesar de eso salió con mejor cara en la segunda mitad. Agra falló un mano a mano en pleno arreón bético, diluido por el cansancio. En medio del sudor volvió a aparecer Leo para fusilar a Fabricio con el 1-2. Ni al Betis ni a Beñat le quedaban fuerzas para arreglar su desaguisado y poco molestaron a Rubén más que con algún tiro lejano. Casi rendidos a su suerte estaban los verdiblancos, y también un Mel cabizbajo: ni Barça, ni Madrid, ni Sevilla. Es al Rayo, ahora en lo más alto de la tabla, a quien este Betis no tiene manera de meterle mano.

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