Una cuestión de pegada

Castilla 3 - Barcelona B 2

Una cuestión de pegada

Una cuestión de pegada

PEPE ANDRÉS / chema díaz

El Castilla tiró de efectividad y se llevó el 'miniclásico'

En el Clásico de las canteras, mandó la pegada del Castilla. Dominar la posesión esta vez no le sirvió al Barça B y el duro fajador noqueó a una zaga azulgrana que hizo aguas y que, encima, tampoco tuvo fortuna con el juez de línea. El equipo de Toril empieza a cogerle el aire a la categoría y promete buenas tardes a su afición. Los nervios le duraron diez minutos y el agobio final se le hizo eterno, pero el triunfo le sirve para presentarse en Segunda.

Toril insiste en que necesita un delantero, pero mientras llega, el técnico apuesta por hacer del defecto una virtud. Sin un 9 puro, empezó con Óscar Plano y éste se alternó con Jesé o Cheryshev. El Barça B, mientras, no sorprendió y trató de tener la posesión lo máximo posible. Por ahí arrancó el partido cuesta arriba para el Castilla, que se vio sin balón y sin poder contraatacar.

Si algo demostró el filial blanco en Segunda B es que no necesitaba mucho para marcar. En el minuto 10, Álex metió el balón por primera vez en el área del Barça B y Juanfran, libre de marca, no perdonó. A nadie le sorprendió, pero el equipo de Eusebio lo acusó sobremanera. En la siguiente que el Castilla se acercó a Oier, puso el 2-0. Cheryshev se llevó un balón dividido ante Balliu y Lombán, rompió en carrera a Sergi Gómez y definió con la zurda con sutileza. La pegada descomunal se imponía al toque sin maldad del Barça B.

Con el Castilla más crecido que nunca y buscando la sentencia antes del descanso, se dio la jugada absurda del mes. Nacho despejó al cielo un centro de Deulofeu y Mejías se colgó de larguero pensando que sería córner. El balón cayó vertical ante la línea de gol y se coló en la portería.

La segunda parte cambió las fuerzas en las piernas por tensión en la cabeza. Todo se aceleró con el gol nada más empezar de Óscar Plano, en una jugada en la que el juez de línea vio fuera de juego pero el árbitro le quitó la razón.

El partido se enrareció tanto que el Castilla pasó a tener la pelota. Eusebio retiró a un Deulofeu que no tuvo su día y el Barça B empezó a agobiar a base de empuje. Mediada la segunda parte, los azulgrana se encontraron con un penalti dudoso de Nacho y Sergi Roberto puso el 3-2 que desató la locura total.

El Castilla resistió y confirmó que esto ya no es Segunda B. Le tocará sufrir, le tocará pelear y le tocará sacar goles de donde no los haya. Pero ahora, le tocará disfrutar del triunfo.