Kader vino de un club de la sexta división francesa
Un ojeador camerunés le llevó a una prueba en el Atleti

El camino de Kader hasta el Atlético no ha sido el más llano ni el más común. Los azares de la vida, además de una buena ética de trabajo, le han permitido a este extremo derecho reconvertido en lateral debutar en Primera el domingo pasado ante el Levante. Prueba de su compromiso es que este verano, entre el final de la Segunda B, la gira colombiana de mayo, la Libertadores Sub-20 y la pretemporada del primer equipo, apenas tuvo vacaciones.
Parte de la anomalía de Kader es que viene del modesto Sporting Toulon de la localidad de la que procede, un club actualmente en la División de Honor Mediterránea (el sexto nivel de la pirámide del fútbol galo). El jugador más destacado en salir de esta academia en los últimos treinta años es Squillaci, ex del Sevilla ahora en el Arsenal (aunque David Ginola, criado en el Niza, también se dio a conocer ahí).
Con 16 años (ahora tiene 20) y jugando como delantero, Kader destacó en un partido del equipo Sub-17 y aquel día dio la casualidad que estaba Christian Bidou en las gradas, un ojeador y agente camerunés con relación cercana a José Sánchez Parra, el representante actual del francotunecino. Bidou le dijo a Kader que le podía conseguir un ensayo en el Atleti y éste no se lo pensó dos veces. Tras estar a prueba durante dos semanas, el club le incorporó y en estos cuatro años ha seguido la escala hacia lo más alto, empezando en el Juvenil de Liga Nacional, para seguir en el División de Honor, el Atlético B y, ahora, como activo del primer equipo con ficha del filial.
Contrato.
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El contrato de fútbol base de Kader caduca en junio de 2014, aunque si sigue apareciendo en las convocatorias de Simeone, lo más seguro es que el club contacte con su entorno para mejorar las condiciones. El hermano de Kader, Habib Oueslati, también juega al fútbol y, con 16 años, ya lleva dos destacando en las categorías inferiores del Lyon. De hecho, tan fuerte apostó por él la academia lionesa, que en 2010 ofrecieron un chalet de alto standing (con piscina) a su familia para que el chico pudiera ser arropado en sus años de crecimiento.
Kader es el único superviviente en el Atlético del grupo que llegó con él al club en 2009. El francotunecino compartió apartamento aquel año con Ibrahima Baldé (senegalés ahora en el Kuban ruso) y Dylan Cissi (suizo en el Estudiantes de la Plata argentino). Ahora, el comodín canterano de Simeone es consciente de que se le ha presentado una gran oportunidad.




