Óliver: ayuda familiar para manejar la fama
Su entorno quiere que asuma su rol en el equipo.

El nombre de Óliver titula las crónicas rojiblancas y es la gran esperanza de la afición en una temporada en la que no se han realizado fichajes de renombre y en el que la salida de Diego ha dejado más que tocado el área de creación colchonera. Y todo eso con sólo 17 años y 285 días. Óliver Torres ha sido el gran protagonista de la pretemporada del Atlético, pero a su entorno le preocupa que todo este boom y ruido que le rodea pueda afectarle psicológicamente. Por ello, los más cercanos al canterano le cuidan, le apoyan y le insisten en que siga manteniendo los pies sobre el suelo.
Óliver ha llevado un proceso de formación, una trayectoria personal y académica correcta. Al jugador del Atlético todo lo que le está pasando no le pilla de sorpresa, ya que ha tenido lo que podríamos llamar hábitos saludables: no ha descuido sus estudios, algo que les suele ocurrir a los chicos que se decantan por el fútbol profesional. Óliver, además, viene de un entorno familiar humilde, gente que ha apoyado al niño desde el principio, pero que no ha descuidado los valores personales. En las categorías inferiores nadie en el club se extraña de los éxitos de Óliver, pues ha ido dando los pasos adecuados.
El gran objetivo es ahora que el centrocampista pueda ir regulando todo el proceso y sepa admitir su rol dentro del equipo, que no vea el jugar con el filial como un paso atrás sino como algo natural. Muchos chavales que están a caballo entre el primer y el segundo equipo se pierden entre ambos y eso es lo que el entorno del jugador quiere evitar a toda costa.
Noticias relacionadas
Que Óliver controle la ansiedad es otro de los objetivos a corto plazo. El futbolista rojiblanco ganó en juveniles en un grupo en el que jugaban, entre otros, Madrid o Rayo Vallecano. Fue campeón europeo Sub-19 con España, posteriormente fue convocado por Simeone para hacer la pretemporada y ya ha debutado en Liga con el primer equipo. No es fácil asimilar todo eso, pero el proceso formativo del chaval hace que lo esté consiguiendo. Otra cosa es que ahora pueda actuar con naturalidad delante de 30.000 personas, ya sean a favor o en contra.
El futbolista volverá a ejercitarse hoy con el Atlético y, de nuevo, muchas miradas estarán puestas en él. "Estuve nervioso, tendré mejores partidos", admitió el futbolista al término del encuentro ante el Levante. Vencer ese nerviosismo es el siguiente paso. Su familia y sus amigos están a su lado y ninguno duda de que Óliver no se saldrá del camino.




