Liga BBVA | Athletic 3 - Betis 5

El Betis apuñala al león herido

Recital de Beñat en la primera media hora. El Athletic igualó un 0-3 por Aduriz y dos córners. La precipitación final hundió a los encorajinados locales.

<b>EN LO ALTO DEL BETIS. </b>Beñat es alzado por sus compañeros después de conseguir el gol que hizo en San Mamés (0-2). En el primer tanto fue un genial asistente.
Nika Cuenca
Actualizado a

San Mamés no dio la espalda a los leones que quieren seguir en el Athletic, pero ante un jaleo monumental como el que está montado en Bilbao por los desamores de Llorente y Javi Martínez, era complicado no derrumbarse. Un diamante de Lezama, Beñat Etxeberria, quizás dolido por no ser tentado como solución para su equipo del alma, guió al Betis hacia una atronadora victoria en La Catedral que estuvo a punto de escapársele por el amor propio de los locales. Los de Mel se pusieron 0-3 para la media hora, con una asistencia genial del diez bético y un zapatazo desde la frontal con toda la rabia. No es de extrañar que no quiera ir al Wolfsburgo, se siente futbolista para algo más grande.

El Athletic arrancó con rabia, empujado por un público que dejó los pitos para otro momento. Con Llorente y Javi Martínez en su casa, ya había bastante en contra. Seguramente, ellos mismos comprobaron ayer el daño deportivo que han hecho al club con sus decisiones. Lícito es pensar en uno mismo, tanto o más que el reproche de los aficionados por las formas en las que quieren poner pies en polvorosa. Tienen sentimiento rojiblanco, por lo que seguro que sufrieron viendo cómo se mataron sobre el césped sus compañeros para igualar temporalmente un partido que se había puesto imposible.

No es nuevo el rodillo bético en La Catedral que se vio ayer en la primera media hora. Tampoco que ganando 0-3 las pasase canutas. En la era Valverde, ya empató con la misma ventaja a 4-4. Y ayer no sucedió igual de milagro. Fundamentalmente, porque al Athletic, consumada la gesta de empatar basada en la entrada al campo de Aduriz y dos córners muy bien rematados por San José, le faltó oficio. Cañas condenó con un gran gesto técnico una pérdida de Susaeta para servir en bandeja el 3-4 a Pozuelo. Y Jorge Molina dio la estocada final a los locales con una picadita genial a Iraizoz, al que batieron en cinco de los seis tiros a puerta. A bocajarro casi todos, eso sí.

El Betis sabía que el Athletic podía pecar de exceso de presión y salió dispuesto a aprovechar el primer fallo. Y Beñat robó la cartera al Iturraspe más despistado y fallón desde que Bielsa le concediese los galones de llevar la nave. No es de extrañar que le mandase a los 24 minutos a la ducha. Galarreta, a su lado, fue una bendición. Beñat, al que regaló Caparrós al equipo que detesta, sirvió a Rubén Castro un balón de oro. El que abrió la vía de agua hacia Iraizoz que aprovecharon después Molina y él mismo, con un zapatazo de los que pegaba de rojiblanco desde alevines.

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Giro radical.

Por mucho que Mel avisase en el descanso que quedaba partido, sus futbolistas no le creyeron. Aduriz provocó el 1-3 de De Marcos en el primer balón, precioso, que tocó en su tercera etapa en Bilbao. San José haría de Llorente con dos cabezazos en sendos córners. La afición local estaba desatada con el giro de su equipo, en el que influyó el bajón de Beñat. Mel acertó dando entrada a Cañas y Pozuelo, que conectaron para hacer el 3-4, cuando un par de minutos antes los béticos perdían tiempo desplazando la pelota. El 0-3 pesó demasiado. No en la moral de once leones heridos.

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