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Un domingo perfecto

Liga BBVA | Barcelona 5 - R. Sociedad 1

Un domingo perfecto

Un domingo perfecto Una vez conseguido el quinto gol del equipo, el primero de Villa en su estreno liguero este curso, el Guaje se lo dedicó a su esposa y sus niñas." />

Tito debuta con una goleada. Tello destrozó a los vascos. Messi empieza con dos goles. Villa celebra su reaparición marcando. La Real duró 10 minutos.

De no ser porque a la hora que acabó el partido estaban cerradas las administraciones de lotería, los barcelonistas que salían del Camp Nou con una sonrisa de oreja a oreja tendrían que haber ido a comprar un número, que igual les tocaba. Y es que ayer vivieron lo más parecido a un domingo perfecto, pues todo salió redondo en el Camp Nou. Vilanova debutó con victoria, el equipo bordó el fútbol, el césped recién plantado parecía el de Saint Andrews, Puyol marcó a los tres minutos de córner, Tello volvió a ser el jugador que ilusionaba cuando emergió del filial, Pedro estuvo tan efectivo como currante, Messi sigue siendo Messi y encima Villa reapareció tras ocho meses para marcar. Si a eso le sumas que el Madrid acababa de empatar en casa, la noche de ayer viene a resumir el sueño húmedo de un culé.

El fútbol regresó al Camp Nou en el mejor nivel que lo dejó Pep Guardiola. Más que recordar al Barça que dejó Pep como legado, el juego del equipo de Vilanova evocó el ciclón blaugrana de los inicios de su época dorada. Ese Barça que liquidaba los partidos en un cuarto de hora, que acogotaba al rival en base a una presión asfixiante en su propio terreno de juego y en el que todos se querían sentir protagonistas.

Cierto es que es muy pronto para sacar conclusiones y que el planteamiento de la Real de Montanier ofreció unas vías de agua tremendas, pero más allá de la ventaja de escribir con el acta del partido en la mano, se vio un hambre en el grupo blaugrana que se parecía mucho a la de los tiempos en los que se empezó a construir la gesta de los 14 títulos. La cosa puede salir bien o no, pero de momento, parece que la aplicación de los protagonistas queda fuera de toda duda.

Alineación de autor.

Y todo ello se construyó en torno a un relato propio de Vilanova. Evidentemente, las bases son las mismas que hace un año, pero la primera alineación del nuevo técnico blaugrana también fue de autor. Piqué se quedó en el banquillo junto a Iniesta y Alexis mientras que Puyol salía para dar ese toque de atención a sus compañeros (a su lado no se duerme nadie), Fàbregas se incrustaba como interior y Tello evidenciaba la querencia de este entrenador por jugar siempre con dos extremos bien abiertos.

El joven futbolista de Sabadell, que no ha obtenido ficha del primer equipo, no desperdició el regalo de su entrenador. En su placa base le habían inculcado que abriera el campo y centrara. Que buscara a Messi. Y jugando de esta forma, le montó un lío escandaloso a los donostiarras.

Los primeros minutos fueron vertiginosos. Los tres primeros remates acabaron en gol. Empezó el Barça marcando mediante el gol ese que tienen patentado Xavi sacando el córner y Puyol rematándolo. Respondió la Real con un veloz contragolpe de Chory que pilló a Alves Dios sabe donde, pero en cuanto hay dudas, aparece Messi. En cinco minutos (del 10 al 15), Leo acabó con el partido. Antes de finalizar la primera parte, Pedro puso el cuarto. Pero faltaba la guinda. La reaparición de Villa y su gol tras estelar jugada de Iniesta. Una noche perfecta para el culé.