Regreso de Champions
Pellegrini debe calmar las aguas antes de la previa

El fútbol es un estado de ánimo", aseguró rotundo en su día Jorge Valdano. Si el sabio entrenador argentino sigue su teoría de la felicidad, no habrá dudado ni un segundo a la hora de marcar la primera casilla en el pleno al 15 de esta jornada, el Celta-Málaga. Y es que gallegos y andaluces presentan en estos momentos un estado mental totalmente opuesto. Son Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El Yin y el Yang. Las luces brillan en celeste y la amarga sombra amenaza a los malagueños. Los locales están pletóricos de ilusión por regresar a Primera cinco años después, mientras que los visitantes caminan cabizbajos por un desierto de promesas con acento árabe. No saben qué sucederá con su futuro y eso les inquieta. Y para más inri, tienen la previa de la Champions a la vuelta de la esquina. Demasiados pensamientos en la cabeza para empezar la Liga en condiciones.
Pellegrini deberá utilizar sus mejores artes para calmar las aguas. Lo hará sin Cazorla, ni Rondón, estiletes del antiguo Málaga de postín que ya no están a su disposición. Aún así, su elenco de estrellas sigue asustando y en Balaídos nadie se confía. Joaquín, Isco, Toulalan o Demichelís son capaces de truncar las esperanzas celestes en un abrir y cerrar de ojos. Hay menos magia, es cierto, pero la chistera todavía continúa abierta.
Sueño cumplido. En este Celta plagado de canteranos habrá hoy momento para la emoción. Todos los chavales criados en A Madroa verán cumplidos hoy su sueño de niño, debutar con el Celta en Primera. Y no lo harán como segundas espadas, sino como parte fundamental del nuevo proyecto. Es el caso de Hugo Mallo, Roberto Lago, Álex López, Toni o Iago Aspas. Los jóvenes talentos de la casa son la columna vertebral del Celta. Además, estarán excepcionalmente guiados por un renacido Borja Oubiña.
También habrá tiempo para juzgar a los recién llegados. Javi Varas, Cabral, Samuel y Augusto Fernández se examinarán ante su nueva afición.
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El Celta también regresó a Primera ante el Málaga hace siete años
La historia se repite y al igual que sucediera en el anterior regreso del Celta a Primera, en la temporada 2005-06, el Málaga será el encargado de darle la bienvenida a los vigueses a la máxima categoría. Los locales ganaron 2-0 y acabarían clasificándose para la UEFA. Por su parte, el Málaga volvió a padecer la maldición de su estreno ante los olívicos: tres veces empezó jugando en la primera jornada contra el Celta y las tres veces descendió. Esta coincidencia, tremendamente curiosa, se cumplió en las campañas 54-55, 89-90 y 2005-06.



