Competición
  • Clasificación Eurocopa

Saben lo que deben hacer pero no cómo hacerlo

Amistoso | Eibar 2 - Racing 1

Saben lo que deben hacer pero no cómo hacerlo

Saben lo que deben hacer pero no cómo hacerlo

nacho cubero

Otro Segunda B, el cuarto consecutivo, puso en evidencia las carencias racinguistas. A once días del comienzo de la Liga, el equipo parece que solo tiene clara la idea. Sin embargo, con solo un ensayo por delante, se sigue echando de menos velocidad, agresividad, profundidad, toque y descaro.

Lo de menos es el resultado, está claro. Perder, aunque sea en Eibar, no importa, en estos partidos de pretemporada, para el Racing. Lo de más es que volvió a quedar claro, ante un equipo modesto (que ya no es aquel Eibar que mordía y jugaba al patadón, por cierto, y es que también a Ipurúa ha llegado, con mesura, la fiebre del tiqui-taca) que los jugadores racinguistas saben perfectamente lo que les pide su entrenador, pero, también, que no saben cómo hacerlo. Están bien situados, tienen buenos principios, parecen hasta buenos chicos, pero no llegan al nivel que se necesita para que ese fútbol sea efectivo.

Les falta velocidad, agresividad, profundidad, descaro y gol. Unos defectos se pueden achacar a la falta de calidad de una plantilla que está cogida con hilvanes, pero otros, sobre todo la agresividad y el descaro dependen de la actitud. Ayer, esta vez con buen césped, se pudo oír cómo el entrenador tenía que arengar a sus jugadores, especialmente a Luque, Jairo y Bautista, para que encararan. Hay muchos, demasiados, que se han apuntado a la cofradía de 'un pase más'. Olvidan que allá, al fondo, hay una portería. Solo Assulin y Docal, en lo individual, se la juegan. Y Longás, a su estilo, también: si puede levantar la cabeza busca el pase en profundidad.

Alarma. El partido empezó con una pésima noticia: Rochela se tuvo que retirar con lo que tiene toda la pinta de ser una rotura fibrilar en el aductor de su pierna derecha. A partir de ese momento, Yuste y De la Hoz, dos pivotes, jugaron de centrales. Lo que faltaba para el duro. Lógico que al final del partido Unzué ya elevara a tres el número de centrales que necesita.

El primer cuarto de hora fue más de lo mismo. Lo de Noja, Torrelavega y Castro. El Racing intentando salir, poco a poco, de la cueva sin conseguirlo. Los azulgranas, sin la agresividad de la Gimnástica, por ejemplo, también acababa por robar. Mediado el primer tiempo, sin embargo, el equipo local empezó a bajar el pistón y los de Unzué encontraron vías para llegar al área. No remataban mucho, pero tuvieron ocasiones. El gol, no obstante, fue armero y destapó otra vía de agua: la alarmante lentitud con la que el Racing se repliega.

En la segunda parte, con Assulin a otro ritmo, el Racing amagó más que dio. El Eibar solo dio. El gol de la victoria.

1

2