Jiménez aprieta por tener un '2' y su central 'top'
El Real Zaragoza continúa pendiente del mercado para reforzar su defensa, la línea que genera más dudas y mantiene más preocupado a Manolo Jiménez. Un lateral derecho es obligado y un central de alto rango colmarían los deseos del entrenador, pero los objetivos fijados se resisten.

El conformismo no es una cualidad próxima a Manolo Jiménez, que insiste en reforzar su plantilla con (al menos) dos defensas (la guinda sería un mediocentro defensivo). Pese a las dificultades económicas del club, las incorporaciones ya realizadas o el excedente de centrales, el entrenador considera esencial fichar un '2' y un central top. Y los partidos de la pretemporada lo suscriben.
La necesidad de un lateral derecho específico, puesto vacante en la plantilla, es perentoria. Álvaro, Laguardia, Kevin Lacruz y Fran González han desempeñado ese rol durante la pretemporada por obligación, pero ninguno de ellos se siente verdaderamente cómodo ni, por tanto, convence a Jiménez, que los quiere tener en la plantilla como alternativas o en el filial.
La nómina de centrales contiene a los propios Álvaro y Laguardia y a Loovens, Paredes, Lanzaro y Goni. Por número, sería más que suficiente. De hecho, algunas voces dentro y fuera del club sostienen que la posición de central está bien cubierta. Sin embargo, Jiménez cree que hay que dar un salto importante de calidad fichando lo que él ha denominado "un central top".
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Nombres. Los favoritos para esos puestos han sido Pablo Álvarez y Vanden Borre (lateral derecho) y Manolas y Sidnei (central). El Zaragoza ha sufrido idas y venidas, de diferente estilo, en sus sendos objetivos para el '2'. Álvarez quería quedarse tras su cesión, el Catania conversó y luego decidió quedárselo, recientemente ha vuelto a abrir la mano. Y Vanden Borre, un carácter turbulento, ha estado dos veces en Zaragoza con todo listo para firmar y luego ha desaparecido.
Respecto al central, las cifras han sido el obstáculo en ambas operaciones. Manolas, alumno de Jiménez en el AEK, fichó por Olympiacos. Y la negociación con Sidnei, cuyo coste entre cesión y salario se eleva hasta el millón de euros, está en cuarentena desde hace semanas. Las salidas de los futbolistas prescindibles para Jiménez (Doblas, Lanzaro y Goni) permitiría esa operación.



