Peñas culés quieren al filial para la Supercopa
Siete grupos cargan duramente contra Villar y la tibieza de Rosell.

Siete peñas del Barcelona (Grup Fidel, Nostra Ensenya, Almogàvers, KF, Supporters Puyol, Tòxics Ventura y Unibarçataris) pidieron ayer, en una nota pública de cuatro puntos, que sea el filial del Barça (Barcelona B) el que represente al club en la próxima edición de la Supercopa.
Su indignación tiene dos vías. La primera nace tras conocer la medida de gracia de Villar, presidente de la RFEF, que indultó a Mourinho de cumplir los dos partidos tras los incidentes del pasado año (también fueron perdonados Tito Vilanova, Villa, Özil y Marcelo). La segunda, tras comprobar la tibieza de la Junta dirigida por Rosell.
"Es absolutamente inadmisible que la agresión sufrida por Tito Vilanova quede sin castigo por la caprichosa y subjetiva voluntad de un personaje marcadamente antibarcelonista", asegura el primer punto de la nota. En el segundo, primera muestra de indignación ante Rosell y su grupo directivo: "Es intolerable que nuestro club acepte con resignación otra injusta y arbitraria decisión, que atenta directamente contra la figura del entrenador y el primer equipo del Barcelona, así como contra los valores de deportividad, civismo y ética que defiende nuestro club".
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Desprecio. "La Junta Directiva ha de respetar su compromiso público de hechos y no palabras y debe adoptar medidas contundentes, reales y fácticas en protesta por este nuevo desprecio de la Federación, ya que entendemos que hacer constar en acta la disconformidad o proponer la creación de un grupo de trabajo son respuestas demasiado tibias para la ofensa recibida", decían en el tercer punto.
El cuarto fue el más largo y contundente: "En nombre de los grupos que representamos, en nombre de muchos socios y aficionados de los que nos sentimos portavoces (...) pedimos a la Junta que acuerde en señal de protesta y en defensa del Barcelona y su entrenador, que sea el filial del club, el que juegue esta competición, asumiendo las sanciones económicas o federativas. Ni la RFEF, ni su presidente, ni el Real Madrid merecen disfrutar del honor de enfrentarse al primer equipo del Barcelona (...) en esta desprestigiada competición".



