El club estudia incorporar al menos siete u ocho jugadores
Excepto la portería y los puntas, reforzará el resto

El trabajo en las oficinas del Real Valladolid se antoja a destajo estos días. Hay que confeccionar una plantilla competitiva y de garantías para el retorno a la Primera División. Teniendo en cuenta las bajas ya confirmadas de Matabuena, Juanito, Varela, Jofre, Nafti, Aquino, Nauzet y Sisi, es fácil deducir que puestos hay que reforzar, que excepto la portería y la punta, son casi todos los demás.
De dos en dos. La dirección deportiva, con Alberto Marcos al frente, trabaja en la incorporación de dos jugadores en el lateral derecho, puesto que quedó casi desierto el ejercicio anterior, debido a la eterna lesión de Varela y la precipitada marcha de Barragán; Balenziaga suplió esas carencias con eficacia, pero la nueva tesitura exige un mejor planteamiento.
En el centro de la zaga se mantienen los dos titulares durante el año (Rueda y Valiente) por lo que sería necesario al menos dos centrales más para cubrir contingencias. En el centro del campo se trabaja en la incorporación de Sastre. También han quedado bastante huérfanas las dos bandas, ya que Nauzet, Sisi y Jofre son bajas demasiado importantes que hay que cubrir, aunque Bueno y Marquitos siguen en la plantilla. Haciendo una suma rápida se intuye la llegada de siete u ocho futbolistas.
Tampoco está totalmente cerrado el capítulo de bajas, ya que algunos de los que tienen contrato en vigor podrían salir cedidos y dejar huecos libres para otras opciones.
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Pendientes de fichar y de los administradores
El Valladolid, además de las trabas habituales de cada verano para fichar por el tema económico, tiene un hándicap más esta temporada. Y es que al encontrarse en Ley Concursal, Carlos Suárez debe informar de todos los movimientos a los administradores. De esta manera, es probable que el presidente y dueño del club les haya entregado un informe de lo que necesita el equipo y en qué parámetros económicos piensa moverse. A esta información, los administradores concursales pondrían sus límites y le marcarían a Suárez las líneas que no deben superarse a la hora de poder gastar y contratar en este mercado veraniego. En ese punto, las negociaciones con jugadores y clubes se entiende que serán las habituales como cada verano y, eso sí, una vez que se llegue a un acuerdo, el presidente deberá comunicar las condiciones en las que se va a fichar a cada jugador: años, ficha, bonus, etc... y, por supuesto, los administradores deben aprobar esas contrataciones para que se ajusten a la actual situación del club.



