Manolo Preciado, el hombre que eligió seguir adelante

Fallece Manolo Preciado

Manolo Preciado, el hombre que eligió seguir adelante

El Villarreal era su nuevo reto, el último en una lista que demuestra lo dura que fue la vida de uno de los personajes más queridos del fútbol español, sin importar colores.

Manuel Preciado Rebolledo (El Astillero, Cantabria, España, 28 de agosto de 1957) ha fallecido hoy a las 07:00 de la mañana en Valencia, donde se encontraba a la espera de rubricar su acuerdo con el Villarreal, equipo que le iba a presentar el viernes. El equipo castellonense era su nuevo reto, el último en una lista que demuestra lo dura que fue la vida de uno de los personajes más queridos del fútbol español, sin importar colores.

En su vida personal Manolo Preciado se llevó un varapalo tras otro pero siempre optó por seguir adelante. En 2002 perdió a su mujer a consecuencia de un cáncer, tres años después a un hijo de 15 años en un accidente de moto y, en 2011, a su padre al resultar atropellado cuando empujaba a un vehículo. "La vida me ha dado duro. Podía haber sido vulnerable y acabar pegándome un tiro, o mirar al cielo y crecer. Elegí lo segundo". La cita corresponde a uno de los momentos más duros de su vida, y demuestra la valentía que siempre le ha caracterizado y que también llevó a su faceta profesional.

Como jugador militó en Primera con el Racing, el equipo de su corazón, pero la mayor parte de su carrera discurrió en Segunda y Segunda B. Además del conjunto santanderino militó en Linares, Mallorca, Deportivo Alavés, Ourense y Gimnástica de Torrelavega. En este último equipo se retiró en 1992 e inició pocos años después su carrera como entrenador, en 1995.

Logró el ascenso a Segunda B en su primera temporada. El siguiente año repitió éxito, esta vez con el Racing B. Tras estas dos primeras y triunfales temporadas pasó dos años sin entrenar. Regresó al filial racinguista para tratar de salvarlo del descenso a Tercera. No lo consiguió, pero la temporada siguiente consumó su tercer ascenso a Segunda B.

En 2002 llega al Racing, en el que terminaría presentado la dimisión tras anunciar Piterman su intención de sentarse en el banquillo. La temporada siguiente cogió al Levante y logró ascenderlo a Primera División, su cuarto ascenso. A pesar del logro abandonó el equipo para dirigir en Segunda al Murcia, del que fue sustituido antes del ecuador de la temporada. En la 2005/06 vuelve al Racing aunque a cuatro jornadas para el final de la Liga dimitió al no sentirse capaz de salvar al equipo del descenso.

En 2006 llega al Sporting. En su segunda campaña en el equipo asturiano consigue el ascenso a Primera, categoría en que le dirigiría durante tres temporadas y media, ganándose el cariño de la entidad y la afición, y entrando en la historia del club al convertirse en el segundo entrenador que más partidos ha dirigido al Sporting en su historia, sólo por detrás de Díaz Novoa. En enero de 2012 es destituido del club y no vuelve a entrenar durante la temporada.