Agapito retrasa un día más el acuerdo con Jiménez
En una de sus clásicas maniobras de última hora, Agapito retrasó ayer un día más la renovación de Jiménez, al descolgarse con varios reparos inesperados sobre su apartamiento deportivo. Lo demás está ya acordado, pero al soriano no le gusta la idea de la comisión deportiva para fichar.


Manolo Jiménez sigue a la espera de que su nuevo representante, Carlos Bucero, le anuncie un acuerdo definitivo con Agapito Iglesias para firmar su renovación por el Real Zaragoza. Su idea inicial era haber firmado ayer, una vez que el sábado quedaron ya apalabrados su salario y la duración del nuevo contrato, pero el empresario soriano, en otra de sus clásicas maniobras de última hora, puso varios reparos inesperados a la concepción deportiva que el entrenador quiere implantar en el Zaragoza y la operación no pudo culminarse.
El presidente del Real Zaragoza tiene previsto volver a reunirse hoy en Madrid con Bucero para intentar desatascar los últimos flecos de la negociación y dejar lista la renovación por tres temporadas de Jiménez, si bien las dos segundas campañas son opcionales por ambas partes y recogerán una serie de cláusulas de desenganche mediante indemnizaciones pactas de antemano. Pero por el momento el acuerdo se resiste. Sencillamente, porque Agapito se niega a apartarse y quiere estar en la tutela de los próximos fichajes.
Jiménez ya advirtió en su rueda de prensa del pasado miércoles que la negociación no podía durar más allá de cuatro o cinco días, y ese plazo ya se ha rebasado. El peligro es que Agapito siga tensando la cuerda y ésta acabe por romperse, lo que significaría que el técnico diera orden a su agente de abrir una negociación oficial con el Galatasaray turco. Todo se va a decidir en 48 horas.
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Jiménez pretende modernizar las estructuras del club y otorgarle al primer equipo una capacidad competitiva de la que ha carecido estos últimos años. Se ha preocupado especialmente de que el borrador del acuerdo recoja una serie de condiciones que pretenden limitar las injerencias de Agapito en las decisiones deportivas, un requisito que el soriano aceptó de palabra, pero pone pegas a la hora de recogerlo en un contrato.
Jiménez quiere articular esa labor a través de una nueva comisión deportiva, de la que formarían parte el director deportivo Antonio Prieto, Luis Carlos Cuartero, hasta ahora responsable del área social del Real Zaragoza y con el que Jiménez mantiene una fluida relación personal, el propio entrenador y otros dos ex zaragocistas por designar, pero Agapito Iglesias se resiste a dar su aprobación y acabar con su conocido intervencionismo.



