Jiménez, el cortafuegos para el torbellino Agapito
Agapito alcanzó su récord de fichajes esta campaña, 17, superando los 15 de las 08-09 y 09-10. Jiménez quiere acabar rotundamente con ese torbellino: "Hacer un vestuario nuevo cada año no es bueno y me impide pensar a largo plazo. Los jugadores en propiedad deben ser el patrimonio".

Salvo que la renovación de Manolo Jiménez se trunque o salvo que Agapito Iglesias reciba y acepte una oferta de venta del club, quién sabe cuál de ambas posibilidades es más improbable, el presente y el futuro del Real Zaragoza pasan por estos dos hombres tan diferentes. De hecho, Jiménez se ha postulado públicamente como el cortafuegos del torbellino que personaliza Agapito.
El contraste es perentorio. Agapito ha firmado esta temporada su récord de fichajes, 17, superando los 15 de las 08-09 y 09-10. Amén de nombres desconocidos y orígenes lejanos, se amontonan las cesiones (siete este curso: Álvarez, Mateos, Dujmovic, Apoño, Rúben Micael, Zuculini y Barrera) y se elevan los negocios con empresas ajenas o fondos de inversión (dos: Roberto y Juan Carlos).
Jiménez responde a este escenario: "Nuestro mercado es tan restringido por la economía que no sabemos cuántos cedidos vendrán. Quiero los menos posibles. Hacer un vestuario nuevo cada año no es bueno y me impide pensar en un proyecto largo. Los jugadores en propiedad deben ser el patrimonio".
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Objetivos.
Así, los primeros nombres a los que apunta el Real Zaragoza son Pedro Ríos, que finaliza su contrato con el Getafe, y Cani, cuyo elevado salario para Segunda podría facilitar su salida del Villarreal. Y, mirando dentro del propio equipo, interesa la continuidad de tres jugadores cedidos que han sido importantes en la permanencia: Álvarez, Apoño y Micael. ¿Pero tiene el Zaragoza capacidad para ficharlos en propiedad? Agapito y Jiménez, dos opuestos y un destino.



