Protesta en Bucarest del hijo de un miembro FIFA
"Es hora de que se sepan los problemas de Rumanía".
EEn el minuto 19 de la final de la Europa League entre el Atlético y el Athletic, dos espontáneos saltaron al césped del Nacional Arena con mensajes reivindicativos. "Justicia para el Universidad de Craiova", se podía leer. Los dos que saltaron al terreno de juego interrumpiendo el partido fueron Syrian Sherif Kadour, nacido en Damasco, e Ionut Ciobanu, ciudadano rumano. Ambos son estudiantes de la Universidad de Craiova y quisieron aprovechar la repercusión de un evento como la Europa League vista en todo el mundo para lanzar sus quejas hacia la Federación Rumana de Fútbol.
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El primero cursa Informática y el segundo Ingeniería mecánica. Además, Syrian Sherif Kadour es hijo de un miembro de la FIFA: Aksam Kadour. "Es el tiempo de que todos conozcan los problemas en Rumanía con el Universidad de Craiova", aseguran al unísono ambos espontáneos. Así cuentan la historia: "Tuvimos cuidado de entrar al césped cuando no se dieron cuenta los stewards. Trataron de hacer más, pero no pudieron y fracasaron". En julio del año pasado este club fue expulsado de la Primera División rumana sin opción a apelación en primera instancia. Lo decidieron al unísono La Federación y la Liga del país, después de que el club emprendiera acciones legales contra su antiguo director deportivo, Victor Piturca, quien ahora es el actual seleccionador de Rumanía.
En octubre, el presidente de la Federación Rumana, Mircea Sandu, y su homólogo de la Liga, Dumitru Dragomir fueron acusados de abuso de poder. Y en Bucarest se habla de una presunta corrupción dentro de los organismos oficiales futbolísticos locales. En varios sitios emblemáticos de la ciudad y en la fan zones se podían leer pintadas con "football mafia". El Craoiva ha desaparecido y si volviera lo haría en la Segunda rumana.




