Órdago a la historia: ir a Europa sería de récord
Europa ha sido un término escaso en la historia perica. En 50 años, sólo se ha jugado nueve veces el torneo continental y sólo cinco de ellas ha accedido vía Liga. Es más, nunca antes el Espanyol ha entrado estando décimo a falta de cinco jornadas. El reto es derrumbar la historia.


Europa ha sido un territorio bastante vedado para el Espanyol. Desde que se comenzaron a celebrar las competiciones continentales, el club blanquiazul únicamente ha participado en nueve ediciones, dos de ellas (1961-62 y 1965-66) por invitación, otras dos por haber ganado la Copa del Rey (2000-01 y 2006-07) y las restantes cinco por lograr un puesto de privilegio en la competición doméstica. A falta de cinco jornadas para el final, y con las estadísitcas en la mano, ir a Europa sería un órdago a la historia perica. Nunca antes el Espanyol había lograr clasificarse para esta competición estando décimo a falta de cinco jornadas para la conclusión.
En la campaña 1972-73, el equipo estaba clasificado en cuarto lugar, con 39 puntos, y después de este tramo acabó tercero, con 45 (hay que recordar que antes la Liga era de menos equipos y el triunfo sólo valía dos puntos), lo que le concedió jugar la UEFA al año siguiente. El precedente que más se asemeja a la temporada actual es el de la campaña 1975-76. El equipo llegó a las últimas cinco fechas séptimo, lejos de Europa. Pero logró sumar nueve de los diez últimos puntos, ganando a rivales que, además, se medirá ahora el Espanyol: Atlético, Granada y Barcelona. Fernando Molinos, vicepresidente deportivo, estaba en aquella plantilla y explicó ayer en Ona FM las opciones que le ve al equipo de Mauricio Pochettino. "Sería un palo. Estamos confiados porque hay muchas posibilidades. Si no lo logramos, todos nos quedaremos con la sensación negativa de que lo tuvimos a tocar durante toda la temporada", explicó.
Aquella plantilla que logró la machada y la gran remontada hacia Europa era una mezcla entre mucha juventud y menos veteranía que recordaba bastante a la actual. "Quizás con diez puntos ya se podría entrar, pero en el fútbol todo es posible", explicó Molinos, que sólo contaba con 25 años.
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En las otras tres temporadas restantes, más presentes para los aficionados por su actualidad, el Espanyol logró mantener la posición que albergaba a falta de cinco jornadas. En la campaña 1986-87, el equipo se afianzó en la cuarta posición, al igual que en la campaña 1995-96, con José Antonio Camacho en el banquillo. Aquel año, el equipo blanquiazul sumó ocho puntos en estas últimas cinco finales.
El último precedente tiene como protagonista al árbitro Iturralde González. El Espanyol estaba cuarto y mantuvo esa posición hasta la penúltima jornada. El gol anulado a Toni Velamazán en El Sadar le dejó sin opciones de Champions y lo relegó al quinto lugar.



