Rubén nunca descansa
El Betis acerca la salvación con el 13º gol del punta.


Empate a muchas cosas para Real Sociedad y Betis, que dan otro pasito hacia la permanencia pero tendrán que seguir peleándola al menos una semana más. Un gol para ambos, dominio alterno, y mano a mano entre dos futbolistas iluminados como Vela y Castro, que tuvieron varias ocasiones pero apenas embocaron una cada uno por culpa de las verdaderas estrellas ayer, los porteros. Debutaba Zubikarai en Primera y el realista le salvó un punto a su equipo con una parada de balonmano a Santa Cruz cuando ya se había llegado al descuento. Le dio buena réplica Fabricio, que paró hasta un penalti.
El Betis logró su primera igualada a domicilio, un resultado que indica cosas importantes más allá de la simple curiosidad. Justo en el momento decisivo de la temporada el equipo de Mel ha aprendido a no perder, suma con el de ayer cinco encuentros invicto, su mejor racha de esta guisa en el retorno a Primera.
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Ayer, el técnico madrileño refrescó la parcela defensiva con Chica, Amaya e Iriney, y le dio descanso a Beñat incluyendo en el once a Salva Sevilla. Pero el almeriense naufragó entre líneas. Con todo, comenzó dominando el Betis y la primera clara, gestada en las botas de un activo Jefferson, la estrelló Rubén contra el cuerpo de Zubikarai. Pocos minutos le duró al visitante la iniciativa y Carlos Vela, ayudado por Griezmann, tiñó de txuri-urdin el cuerpo del partido. Ahí surgió Fabricio, que a pesar de algún fallo puntual parece mejor portero cada jornada que pasa. Antes de que la Real marcara, ya en la segunda parte, el gallego había abortado dos manos a mano y una pena máxima en la que Agirretxe se enredó. La paradinha, Imanol, es para los artistas.
Otro con Beñat. Se veía venir el tanto local y éste llegaría poco después del descanso. Cómo no, lo inventó y lo remató el omnipresente Vela (1-0, 55'), que no quiere que el Arsenal, propietario de sus derechos, le vuelva a ceder. Y lo está mereciendo el mexicano. Pero este Betis ha crecido, se acabó la pusilanimidad, el morir al primer golpe. El gol espoleó a Mel y éste al su equipo, que dio entrada de Beñat para organizar lo que no había organizado Salva. El vasco tocó a rebato junto a Pereira, otra vez destacado el gallego. Animado por la inercia, quizá con sus últimas gotas de oxígeno, fue de nuevo Jefferson el que tras esquivar a tres rivales se la sirvió a Rubén para que el canario hiciera su decimotercer gol del año y rescatara su enésimo punto de la campaña. Pudieron ser tres para el Betis de haber encontrado Santa Cruz la misma inspiración que alumbró a Zubikarai. O para la Real, si no se interpone el palo cuando no quedaba tiempo para más. Todo acabó así y el Betis espera a Osasuna para certificar la permanencia, en un partido al que tal vez falte su mejor goleador, pues vio una injusta quinta amarilla.



