Liga BBVA | Real Sociedad - Betis

Salvación a la vista

Montanier y Mel dan la razón a los que les mantuvieron.

Rubén Castro.
José A. Espina
Jefe de Sección de Diario AS en Andalucía. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla. Pegando teclazos desde 1998, durante toda una década en Madrid (2000-2010). Sevilla, Betis, Selección española y lo que se ponga por delante. Loco por el fútbol, guarda un poco de esa pasión para su otro deporte favorito, el tenis.
Actualizado a

Ha pasado una vuelta de Liga y al beticismo ya se le ha quitado la cara de tonto que le dejó aquel gol kilométrico de Íñigo Martínez en el Villamarín (2-3). El tanto salvó la cabeza de Montanier pero, administradores concursales de por medio, no consiguió acabar con la de Mel, que entonces también se encontraba en el alero. Meses más tarde, francés y madrileño son los únicos técnicos de mitad de la tabla hacia atrás que han sobrevivido a la destitución. Se demuestra que para bien: a falta de muchas jornadas, alguno de los dos puede certificar hoy una salvación casi definitiva.

Noticias relacionadas

La pudo amarrar ya la Real en Cornellà, pero se dejó empatar el partido a pesar de contar con un estelar Carlos Vela. En Anoeta el equipo txuri-urdin se muestra bastante más fiable, allí ha ganado cinco de sus seis últimos envites. Afronta el reto el Betis con máxima moral después de dos victorias seguidas, la última ante el Villarreal y con refrendo táctico además: si hace falta, Mel sacará su plan B en la cartera, jugar (bien) a la contra. El técnico verdiblanco refrescará al equipo, del que se cae por lesión el lateral Nelson, y Montanier se ve obligado a recomponer de nuevo una defensa que mantiene a Demidov e Íñigo lesionados. No se repetirá el milagro del central zurdo, aunque esta noche no haga falta.

Chica, novedad. Entre tres y cinco cambios se le auguran al Betis. Habrá que ver en qué condiciones llegan Santa Cruz, al que le cuesta jugar dos partidos tan seguidos, y Beñat, pues el vasco ya afrontó tocado su partidazo del sábado. Rubén Castro también andaba entre algodones, pero el canario es casi el Messi bético, juega siempre y sus goles lo justifican. Con 12 tantos se acerca a los 15 que supongan marca personal y guasa colectiva, pues servirían para superar los 14 que metió hace dos décadas Mel, estériles porque el Betis descendió entonces. Entre risas, el técnico amenazó con quitar de enmedio a Rubén cuando llegue a los 13, para que no le alcance. No se lo cree ni él.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados