La delgada línea rojilla
Osasuna señala el camino de Europa, a sólo un punto.


Del mismo modo que un agridulce empate ante la Real Sociedad (por el clamoroso penalti no señalado) permitió al Espanyol arrimarse aún más a Europa, sólo en una Liga tan alocada como ésta se pueden perder dos partidos -por 1-5 en casa ante el Madrid y 6-0 en Vallecas- y seguir sexto. Tal es el caso de Osasuna, que marca el sueño del Espanyol a un solo punto de distancia, y que hoy le recibe en el Reyno de Navarra. La delgada línea rojilla delimita el camino entre la realidad, los sueños y la nada. Ganar es revertirlo.
De momento, el Espanyol parte con dos pequeñas grandes victorias en las horas previas. Simbólicas, claro. La primera, la más evidente, se personifica en el retorno de Cristian Álvarez a una convocatoria, tres meses y un día (hoy serán dos) después de haber sufrido una rotura fibrilar, con posterior trombosis, durante el derbi de Cornellà-El Prat (1-1). Pochettino no desveló si jugará ya el argentino, puesto que Kiko Casilla ha cuajado unas notables actuaciones en su ausencia, pero puede pesar en favor de Cristian su condición de capitán... Y de que antes ya venía siendo el meta titular.
Quien seguro no jugará es Raúl Rodríguez, sancionado. Y tampoco lo hará -y he aquí la segunda ventaja de la previa- Javad Nekounam. El iraní sufrió una contusión en el entrenamiento de ayer y causará baja. Un verdugo perico en toda regla. Marcó en el 1-2 de la primera vuelta, en Cornellà. Hizo dos goles más en el 4-0 de la temporada pasada. Pero sobre todo se le recuerda por aquel 1-0 sobre la bocina, en la 2008-09, que estuvo a punto de enviar al Espanyol a Segunda A. En tres años, al menos, algo se ha mejorado...
Noticias relacionadas
Pandiani vuelve al Reyno, del que sólo se han escapado 19 puntos
Pese a que su último encuentro como local fue el 1-5 contra el Real Madrid y el anterior un empate contra el Getafe, Osasuna ha convertido esta temporada el Reyno de Navarra en el fortín que los pericos quisieran tener en Cornellà-El Prat. Han sumado los rojillos 29 de 48 puntos posibles en casa, después de cosechar ocho victorias -una de ellas, contra el todopoderoso Barcelona-, cinco empates y tres derrotas. El Espanyol, además, no gana allí desde 2007. Parte de culpa la tiene quien esta temporada ha vuelto a la disciplina perica: Walter Pandiani. El uruguayo, que esta noche regresa al que fue su estadio durante cinco temporadas, marcó un gol en el 2-0 de hace dos cursos (el otro fue del también ex perico Juanfran Torres). Pero los blanquiazules no deben temer en sus salidas, ya que sólo han perdido uno de sus últimos siete encuentros a domicilio (el 5-0 en el Bernabéu). Lo demás han sido cinco empates y un triunfo.



