Gavilán hace volar al Geta y deja al Sporting en coma

Liga BBVA | Getafe 2 - Sporting 0

Gavilán hace volar al Geta y deja al Sporting en coma

Gavilán hace volar al Geta y deja al Sporting en coma

"¡Clemente, vete ya!", grito final de la afición asturiana

Dos goles que nacieron de la virtuosa zurda de Gavilán ponen al Getafe en órbita europea. El Geta está a un punto de Europa. El Sporting, a punto de descender. El equipo asturiano sumó otro drama. Hasta Clemente tiró la toalla y al final dijo que con estos jugadores no puede competir, que no hay equipo peor en la Liga.

Desconocemos si fue eso también lo que les dijo a sus futbolistas antes del partido para motivarles. Se intuye que no, porque el Sporting salió a por todas desde el inicio y tuvo unos primeros 20 minutos de buen juego. Lora y Rivera se imponían en el centro a Míchel y Lacen, pero el problema del Sporting no es robar, sino crear y elaborar. Les cuesta un mundo llevar el balón hasta el área contraria que no sea de un pase largo. De las Cuevas ayer no profundizó, Ayoze poco y Colunga no tuvo su día. En su afán de desmarcarse cayó casi siempre en fuera de juego.

El Getafe no necesitó utilizar sus mejores artes para imponerse. Dejó que el Sporting se descompusiese con sus prisas, con sus nervios.

Suele ocurrir que cuando más necesita uno peor le viene la suerte, y en el primer ataque del Getafe llegó el 1-0. Falta desde la banda derecha que magistralmente tocó Gavilán y remate de cabeza de Miku. La defensa asturiana corrió mal hacia atrás y el portero mal hacia delante.

En realidad fue un Getafe muy efectivo. Miku apenas tocó el balón dos veces en la primera parte, el gol y un pase atrás que finalizó en disparo de Diego Castro. Con poquito, el Geta ganaba.

Clemente reaccionó al meter a Barral. La intención de sacar al máximo goleador del equipo (9 tantos) era buena, pero el efecto fue contrario: nada más comenzar el segundo acto el que marcó fue el Getafe.

La moral del Sporting cayó al nivel del corte del césped. Lo intentó Trejo y también Barral. Pero nada. El partido acabó con una contra mal rematado por Barral y la afición asturiana al grito de "¡Clemente, vete ya!". La última pancarta que se recogió en el sector de los seguidores rojiblancos fue una con el nombre en mayúsculas de Preciado y una foto del técnico con los brazos levantados celebrando un gol. Otros tiempos.