Aroma a Copa de Europa

Liga de Campeones | Barcelona - Milán

Aroma a Copa de Europa

Aroma a Copa de Europa

fernando zueras

El Barça y el Milán se juegan las semis a cara o cruz.

Por mucho que los cerebros de la UEFA reinventen la máxima competición continental a base de fases previas y liguillas, ésta siempre rescata momentos épicos. Partidos que evocan inevitablemente a la antigua Copa de Europa. La competición a la que tan sólo accedían los mejores de los mejores y que se dilucidaba a ida y vuelta en partidos de infarto. Esta noche, en el Camp Nou se juega uno de esos partidos.

Barça y Milán se juegan el pase a las semifinales a cara o cruz en un partido que llega precedido de un empate a cero que fue celebrado hace seis días por los italianos como si fuera una victoria.

Por tanto, si el Barcelona quiere estar en su quinta semifinal consecutiva de la Champions no le queda otra que ganar el partido. A los lombardos, que llevan cuatro temporadas seguidas sin pasar de octavos de final, les vale, además del triunfo, cualquier empate con goles. Un segundo empate a cero en una semana es algo que ni se contempla en ninguno de los dos contendientes.

La duda de Xavi. A estas alturas de la temporada, nadie llega con sus mejores galas a la cita. En el Barça, a las bajas ya conocidas de larga duración, se une la duda por el estado físico de dos de los que están llamados a ser clave en el planteamiento del encuentro: Fàbregas y Xavi. El primero no ha jugado los dos últimos partidos a causa de un dolor en la espalda y el segundo sigue torturado por el sóleo y ayer siguió sin entrenarse con sus compañeros. En el Milán, la baja de Thiago Silva se mantiene, pero los de Allegri la capearon bien en la ida. Tampoco han podido recuperar a tiempo a Van Bommel, pero en cambio Pato se ha sumado contra pronóstico a la expedición.

Juegue quien juegue, al Barça sólo le vale una versión, que no es otra que aquella en la que está más cómodo. El ataque constante en busca de una distancia que conjure un hipotético gol del Milán que contaría doble. La vieja Copa de Europa ha vuelto.