Osasuna, a sus radicales: "Horrenda conducta"
El episodio del niño, uno más en un lugar hostil para el Madrid.

Las desagradables imágenes del padre increpado por radicales en presencia de su hijo, por llevar la bandera del Madrid, han provocado que Osasuna saliera ayer a condenar este episodio. Asegura que "actuará en consecuencia, dentro de sus facultades" y "que la horrenda conducta observada en la grabación es por completo ajena al resto de socios y aficionados osasunistas".
La animadversión del Reyno de Navarra (antiguo Sadar) al Madrid no es nueva. Patxi Izco, presidente de Osasuna desde 2002, fue foco de las críticas por parte de los radicales por fichar a un símbolo del madridismo, Camacho. Dirigió al equipo rojillo de 2008 a 2011. "Los pitos hacia mí eran por motivos políticos", aseguraba el de Cieza.
Visiones. "Siempre he dicho que el Madrid me cae bien", comentó en su día el presidente. Esa frase borró para los más agresivos el legado de Izco al frente del club, el más próspero en la historia de la entidad: 10 temporadas seguidas en Primera (el récord son 13), una final de Copa, una previa de la Champions y unas semifinales de UEFA.
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"Vimos a aficionados madridistas salir del campo en el quinto gol porque el ambiente era infernal", sostiene Javier Benito, presidente de la peña blanca We are the Champions. Una opinión que contrasta con la del veterano Castañeda: "El ambiente ahora es mucho más relajado y no conviene generalizar". En los 80 y 90 se vivieron una serie de incidentes que rebasaron lo deportivo: el cochinillo a Juanito en 1982, el petardazo de Buyo en 1989 o el famoso córner que Míchel no pudo lanzar en 1991.
En los últimos tiempos se rebajó la tensión. No en vano, en el club trabajan muchos madrileños: Ricardo y Calleja (jugadores), Alfredo (segundo técnico), Merino (entrenador del filial) y Martín González (director deportivo).




