El fútbol también juega en honor a las Malvinas

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El fútbol también juega en honor a las Malvinas

El fútbol también juega en honor a las Malvinas

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Hoy se cumplen 30 años del inicio de la guerra de las Malvinas. La novena jornada del Clausura, bautizado 'Crucero General Belgrano', ha homenajeado a los caídos. Osvaldo Omar de Felippe, que tuvo que ir al frente cuando jugaba en las categorías inferiores de Huracán, echa la vista atrás.

Es de madrugada y no puedo dormir; ya me veo en casa, con mis amigos, mi barrio, viendo rodar la redonda...", escribió Luis Escobedo en su diario el 22 de junio de 1982, sólo ocho días después del final de la guerra de las Malvinas que a punto estuvo de truncar su vida y su futuro futbolístico desde las categorías inferiores de Los Andes. Una historia gemela a la de Osvaldo Omar de Felippe, entonces promesa de Huracán. Ellos ponen voz al recuerdo de aquella guerra, de la que Argentina celebra hoy el trigésimo aniversario. Con el Clausura bautizado Crucero General Belgrano y los jugadores de Lanús luciendo el mapa de las islas en sus camisetas. Con la redonda rodando, como la imaginaba Escobedo.

La pancarta de los hinchas de Boca es reveladora: "Prohibido olvidar". La del eterno rival, ese River que ahora camina en la B, es más explícita: "Fuck you". La redonda rueda, golea en el Malvinas Argentinas, donde juega de local Godoy Cruz, o en la portería sur del Islas Malvinas, hogar de All Boys. Han pasado treinta abriles de aquella Argentina cuya novena fecha de liga arrancaba con un duelo que suena lejano: Central Norte-Mariano Moreno. Tan lejos, en ocasiones tan cerca, al menos por un nombre y un apellido: Julio Grondona. Él presidía la AFA, que llamó al Metropolitano 82 Malvinas Argentinas y, después, Soberanía Argentina en las Islas Malvinas.

Mientras las bombas caían en Malvinas, Argentina defendía título en España. Un día antes de la rendición, caía con Bélgica por 1-0. "A un kilómetro de nuestra trinchera había combates cuerpo a cuerpo, y entre tiro y tiro llegamos a escuchar por la radio el gol de Bélgica. ¡Puteábamos por ir perdiendo!", dice Marcelo Rosasco, excombatiente y actual periodista. Treinta años de aquel gol de Vandenbergh, de aquel dolor. Que la redonda siga rodando.