El Espanyol debe mirarse en su espejo de la primera vuelta
Hace exactamente una vuelta, la derrota ante el Málaga suponía alejarse a seis puntos de la Champions. Sólo dos jornadas después, el Espanyol llegó a estar a nueve. Pero terminaron quintos la primera mitad de Liga, en Europa League. El plan de ruta ya está definido.

La derrota ante el Málaga es de las más difícilmente digeribles de este campeonato, no por la entidad de un rival forjado a base de grandes nombres, sino porque en apenas dos minutos se pasó de acariciar la zona Champions (con el golazo de Philippe Coutinho, quedaba a un punto) a convertirla en poco menos que una utopía. La cuarta plaza queda ya a siete puntos y deja de ser -salvo milagro-el objetivo del Espanyol. Otro año será. Sin embargo, las posiciones de Europa League siguen a sólo tres puntos. El reto dista de ser improbable. Primero, porque el Espanyol depende de sí mismo, al medirse en las nueve jornadas restantes a rivales directos (Osasuna, Atlético o Sevilla). Y segundo, porque los pericos ya han demostrado que son capaces de levantarse tras un bache similar. Sin ir más lejos, hace exactamente una vuelta. Ése debe ser el espejo en el que mirarse.
Se da la circunstancia de que, tras perder contra el Málaga en La Rosaleda (2-1, con aquel polémico penalti de Christian Romaric), el Espanyol se llegó a distanciar de la zona Champions en seis puntos, sólo uno menos que ahora. Ni que decir tiene que el conjunto de Mauricio Pochettino escaló esas posiciones hasta situarse cuarto en la jornada 23 (tras empatar en Getafe). Pero si nos ceñimos sólo al tramo que queda, las nueve jornadas últimas de la primera vuelta, el Espanyol logró sobreponerse y acabar quinto. Y eso que en la jornada 13 (tras empatar sin goles en Anoeta), la Champions quedaba a nueve, peor que ahora; sin embargo, los ánimos no se desinflaron.
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Bastaron 13 puntos. Repetir ese mismo bagaje supondría la clasificación para la Europa League. En el tramo que se avecina, los pericos sumaron tres victorias -ante Atlético de Madrid, Sporting y Granada (encuentro que se aplazó hasta el final de la vuelta)-, hasta cuatro empates -frente a Villarreal, Real Sociedad, Barcelona y Sevilla- y únicamente dos derrotas -contra Osasuna y Valencia-. Se acumularon 13 puntos en ese tramo, suficientes entonces para ser quintos, aunque ahora, en el rush final, quizá serían demasiado justos para garantizar el anhelado acceso a Europa. Está por ver.
Con 53 puntos, probablemente el Espanyol se quedaría a las puertas de la sexta plaza. Así que otro modo de mirarse en el espejo de la primera vuelta es enmendando la plana en casa: quedan cuatro partidos, por lo que habría que asegurar el máximo de puntos en Cornellà-El Prat. Y fuera, seguir en la actual rutina, la mejor desde que Pochettino es el técnico.



