Una final adelantada
Un Betis en crisis recibe a un Racing casi hundido


Extraña final la que juegan Betis y Racing esta noche, que ya será tarde en el Benito Villamarín por el cambio horario. Extraña porque quedan 10 jornadas para que termine el campeonato todavía, pero las urgencias se han instalado en ambos clubes, quizá para no marcharse ya. Las puede espantar algo con una victoria el equipo de Mel, a quien por cierto ya se le discute alguna decisión en las entrañas de Heliópolis. La memoria nunca fue una de las mayores virtudes del fútbol. Más pura necesidad acucia a los cántabros, incapaces de levantar cabeza ni siquiera con la llegada de Álvaro Cervera a su banquillo. Tres derrotas de tres con el nuevo entrenador, que hoy puede perder el tren casi definitivamente de la salvación si no logra puntuar al menos ante uno de sus rivales directos.
Más que los puntos, siete le sacan a ese descenso que marca el Racing, son las sensaciones las que estresan al equipo de Mel, que ha sumado dos de 15 y apenas 19 en 25 jornadas. El madrileño prepara cambios en el once porque la imagen dada ante el Espanyol, aunque éste empatara en el último suspiro, dista mucho de la que debe. No hay noticias de aquel Betis que casi amarga al Madrid de Mou. El cansancio y la baja de Iriney obliga a Mel a incluir a hombres de protagonismo secundario como Cañas y posiblemente Amaya. Salva Sevilla, gran damnificado en la última alineación en favor de Juanma, tiene también papeletas para regresar al once, en el que estará seguro Santa Cruz. Vaivenes en busca de alguna reacción que, así lo ha solicitado el emblema Rafael Gordillo, debe espolear del público que se espera en el Villamarín.
Tampoco da con la tecla Álvaro, que viene de perder contra el Sevilla y hacerlo con toda justicia y merecimiento. Su Racing no carbura en la táctica ni tampoco en la actitud, y de ello se habla estos días por El Sardinero, de que puede que el vestuario no las tenga todas con su patrón. Cervera ha usado prácticamente a toda la plantilla, sin resultados, y hoy podría incluso dar entrada a Edu Bedia en lugar de la vaca sagrada Munitis. Bedia fue de lo poco salvable el pasado jueves y es, con Stuani (que por cierto le marcó en la primera vuelta al Betis un gol de tres puntos) uno de los pocos clavos ardiendo que le quedan a este Racing.
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