Zaragoza 1 - Atlético de Madrid 0

Con un penalti en el descuento

Apoño dio los tres puntos al colista al transformar una pena máxima en el minuto 95. Ambos especularon y se lo jugaron todo al final. La mejor noticia para el Atlético, el regreso de Diego.

Con un penalti en el descuento
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La fatalidad histórica del Atlético también puede con Simeone: perdió ante el colista con un penalti dudoso en el último segundo del descuento. ¿Mala suerte? Antes hubo 90 minutos para variar el destino. Pero Zaragoza y Atlético debieron acusar los efectos negativos del cambio de hora y desperdiciaron la primera mitad de partido. Luego quisieron recuperar la hora perdida y se encomendaron a la suerte, que sonrió a unos y se río de los otros. Cansados, alterados y con las ideas obstruidas, el encuentro tuvo ocasiones contadas, escasas jugadas de peligro, ninguna parada de mérito, pocas faltas, cinco tarjetas y un arreón incontrolado en un final de todo o nada que nos dejó un penalti y el gol del Zaragoza (el todo).

Fue la última jugada del partido, en el 93' y algo de descuento. Postiga recibió en el área y Godín se tiró para tapar el pase o el tiro. ¿Le toca o no le toca? Lo cierto es que el delantero se desplomó sobre el defensa y Undiano Mallenco, tras segundos de reflexión, se fue hacia el punto de penalti. Los atléticos se llevaron las manos a la cabeza por su infortunio inducido y los maños vieron la luz al final de un profundo túnel. Apoño asumió la responsabilidad y fusiló a Courtois para lograr tres puntos en pos de la salvación. El Atlético se quedó con cara de tonto para todo el día, con los mismos puntos y con el biorritmo alterado más por la tercera derrota de Simeone en Liga que por el cambio de hora primaveral. Jiménez y el Zaragoza lograron un hito esta temporada: sumar dos victorias consecutivas (Valencia y Atlético).

Aunque poca, el partido tuvo su historia hasta llegar al tremendo desenlace. Tras 28 minutos de tanteo, la mejor jugada de la primera parte fue una doble carambola de Adrián-Falcao. El asturiano remató un pase interior de Arda a la cruceta de la portería del gigantón Roberto. Y en el rechace, Falcao lanzó a la base del palo contrario cuando lo tenía todo. Ahora sí, mala suerte, oportunidad perdida y jugada para el zapping. Fue lo mejor de un primer periodo en el que el Atlético intentó adaptarse a su nuevo doble pivote: Assunçao contuvo y Koke sufrió para reprimir su espíritu ofensivo. Las llegadas del canterano fueron el factor sorpresa del Atlético, aunque desesperara a Simeone por perder el sitio. Arda intentó ser Diego en la media punta y Salvio quiso ser Juanfran por banda derecha, pero ambos se quedaron a mitad de camino.

Se espabiló el Zaragoza antes del descanso, con Abrham y Obradovic como percutores en la banda izquierda, pero sin remate. Jiménez blindó al equipo con mucho músculo: Lanzaro, Paredes, Mateos, Pínter, Dujmovic (luego Micael) y los propios Abrham y Obradovic, que alternan sus puestos como los valencianista Mathieu y Jordi Alba. El objetivo era contener las contras de los rojiblancos y frenar el ímpetu de Falcao, el de los 25 goles. Funcionó en el aspecto defensivo por el equilibrio y la madurez en el juego, pero se sacrificó el aspecto ofensivo. Cero ocasiones en la primera mitad, ningún disparo a puerta. Postiga y Luis García, casi inéditos y mucha añoranza por la baja de Lafita, sancionado.

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Una hora después del inicio, el partido se abrió y creció en intensidad. Al comienzo de la segunda mitad, asustó el Zaragoza con una jugada ensayada entre Luis García y Obradovic, pero Postiga no llegó a finalizar. Más tarde, el portugués tampoco acertó con una semichilena delante de Courtois. El Atlético también se desplegó con Filipe Luis por banda, con Arda proyectando pases por el centro y con Falcao intentando cazar lo que fuera. A falta de media hora para el final, Simeone cambió de planes y deshizo el doble pivote inicial para dar entrada a Mario y a Fran Mérida: otro estilo para dar un aire más atacante al equipo. Poco más tarde, se produjo el esperado regreso de Diego, que reapareció tras un mes de lesión.

El juego del Atlético no evolucionó pero sí el del Zaragoza con Micael, Juan Carlos y Edu Oriol en el campo. Más por empuje que por claridad, el Zaragoza encerró al Atlético que se fió a las contras. Al final, sucedió lo ya contado: Undiano tomó una decisión que complica la primavera al Atlético a puertas de jugar ante el Hannover y que da esperanzas de vida al Zaragoza.

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