Senyor pirotècnic...
Derbi de traca en el que sólo uno seguirá la fiesta.
Ambiente festivo tanto en Valencia como en Castellón. Las Fallas y La Magdalena dan colorido a las calles y hoy se lo pondrán a un derbi en el que sólo habrá fiesta en uno de los dos bandos. No están para demasiado alboroto en un Submarino a punto de tocar fondo. Al contrario que en el Levante, donde buscan traspasar la meta volante de la salvación (que tienen ya a tiro de piedra) para poder dar rienda suelta a los sueños.
Mismo objetivo, pero distintas situaciones. El efecto Molina se está quedando a mitad camino y corre mucho riesgo de ser insuficiente. Las consecuencias serían catastróficas. JIM, por su parte, ve en esta semana con tres partidos el filón para sellar una permanencia histórica. Un sprint de siete días con la mejor de las recompensas a la vuelta de la esquina. En esto puede estar una de las claves hoy. Los nervios y la necesidad las pone el lado visitante. Los amarillos no acostumbran a ese hábitat peligroso y enfangado donde andan metidos. Y eso pesa. En las piernas y, sobre todo, en la cabeza. Mientras, los azulgrana se han acostumbrado a la buena vida y a codearse con los de arriba por eso quieren alargarlo todo lo que puedan y con el viento a favor de saber que la salvación es cuestión de tiempo.
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Cada uno con sus armas. La nueva conexión Ghezzal-Koné hace las delicias del Ciutat. Hoy llegan dispuestos a encender la traca aunque enfrente tendrán competencia de la buena: Nilmar-Marco Ruben. Con Barkero recuperado, Juan Ignacio se frota las manos con su once (ahora mismo) de gala. Todo lo contrario que Molina que se tuvo que dejar en casa a dos de sus mejores piezas, Cani y Borja Valero. Parecía que llegaban a tiempo, pero no. Oportunidad pues para Camuñas y también para Castellani. Las bandas serán para ellos. Aunque si en algo hace hincapié el técnico amarillo es en la retaguardia donde vienen concediendo demasiadas facilidades últimamente.
Miedo. Los números del Submarino fuera de casa asustan pero para mal. Sólo una victoria y seis goles a favor en 13 partidos. Algo que deben cortar hoy mismo si no quieren que el Levante le dé un nuevo estirón a la soga que tienen en el cuello. Sólo uno podrá seguir la fiesta...



