Abel se cura en salud: al gimnasio por precaución
El Granada está en cuadro para visitar al Atlético. Ante las numerosas bajas, y con apenas 16 jugadores disponibles, el entrenamiento de ayer consistió en ir al gimnasio para evitar los estragos que los campos de entrenamiento causan en los jugadores.

Saltan todas las alarmas en el Granada. La plaga de bajas obligó al cuerpo técnico a suspender el entrenamiento previsto para la mañana de ayer por la escasez de efectivos y para no agravar las molestias que arrastran varios de sus jugadores. Es la decisión drástica que tomó el entrenador Abel Resino al contemplar un vestuario cada vez más fatigado, con más problemas físicos, justo cuando hay que jugarse la temporada en sólo dos meses. El deficiente estado de los Campos de Antonio Sánchez, donde estaba prevista la sesión de ayer del conjunto rojiblanco, también ayudó a reducir el entrenamiento de ayer a una hora y media de gimnasio.
Los problemas musculares se han extendido como la pólvora entre los jugadores. Para la cita de mañana en el Vicente Calderón, Abel tiene siete bajas confirmadas. Se perderán el partido por sanción Jara, Fran Rico, Siqueira y Benítez. De los cuatro, sólo Siqueira se está entrenando con normalidad; Rico y Benítez están tocados y Jara se marchó a Argentina. Tampoco estarán en Madrid los lesionados de larga duración Yebdá, Roberto y Diakhaté, mientras que se mantendrá hasta hoy la duda de Martins y Jaime.
El centrocampista portugués no termina de levantar cabeza en su año más difícil y es probable que se caiga de la convocatoria por una molestia en el gemelo y se dedique a pensar en el Sporting. Por su parte, Jaime es más que probable que sea titular. En suma, Abel tenía ayer 16 jugadores disponibles de la primera plantilla para realizar un entrenamiento que al final fue sacrificado y así proteger la castigada salud de los futbolistas, diezmada por las hostilidades de los terrenos de juego sobre los que trabajan.
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Los malos augurios de Quique Pina se están cumpliendo. El presidente del Granada dijo a modo de premonición que "pagaremos tarde o temprano esta situación. Un equipo de Primera no puede estar de un lado para otro todos los días viviendo de la caridad. No competimos en igualdad de condiciones con el resto de equipos". Como si lo estuviese viendo en una bola de cristal, el máximo mandatario ya lo anunció: "Estoy temiendo que aparezcan las lesiones y creo que el tramo final de temporada se nos puede hacer muy duro". Dicho y hecho.
Proyecto. La ciudad deportiva del Granada, proyectada en el municipio de Otura y de la que se colocó la primera piedra en abril del año pasado, se encuentra estancada en los papeleos finales y no termina de ver la luz. El alcalde de la localidad, Ignacio Fernández-Sanz, aseguró ayer que "el Granada tendrá su ciudad deportiva para julio o agosto. Pudo asegurar que estará lista para la temporada que viene". Pina ya ha dejado claro que "no puedo seguir esperando" y empezará a buscar "otras alternativas si lo de Otura no empieza a moverse ya".



