El fútbol no es justo
El Celta de Vigo se llevó la victoria en el último minuto

El fútbol fue injusto ayer con el Valladolid, como reconoció el técnico celtiña, Paco Herrera, ante la prensa. De eso saben mucho en Vigo tras el playoff del año pasado. En un partido que fue luchado de poder a poder en la primera parte y un monólogo blanquivioleta en la segunda, Orellana se disfrazó de asistente para asistir en los dos goles que dieron la victoria al mejor equipo visitante de la categoría.
Todo comenzó con un golazo de Javi Guerra que abría el marcador tras una estupenda jugada entre Bueno y Nauzet. Son las cosas raras que pasan en este deporte. Los vigueses empezaron mandando y asustando, pero un balón por encima de la defensa del madrileño a Nauzet dejó solo al canario para que éste asistiera a Javi Guerra y marcara a puerta vacía. Las cosas se le ponían bien a los blanquivioletas que pudieron sentenciar, pero ni Bueno, ni Nauzet acertaron. El Celta se repuso y empezó a buscar a Iago Aspas, un jugador de gran calidad. Primero lo intentó por la derecha, pero Rueda llegó a interceptar su disparo. Sin embargo, en la segunda ocasión, el gallego no falló y consiguió el empate tras un pase del chileno Orellana: mitad acierto del punta, mitad cantada del portero Jaime.
Tras el paso por la caseta, el Valladolid tomó el mando y se hizo con el monopolio de la pelota, ayudado por el paso atrás de los de Herrera, pero sin crear grandes ocasiones. De hecho, en la segunda parte, los de Djukic no lanzaron una sola vez entre los tres palos. Ya ocurrió en Murcia. Si a este deporte se jugara sin porterías, los vallisoletanos serían los reyes. El Valladolid tenía el balón, siempre por el centro, siempre intentando entrar por la media luna del área, y el Celta las intenciones. Cada latigazo celtiña era un aviso. Orellana empezó a probar a Balenziaga. El chileno llevaba peligro cada vez que tocaba el balón y decidiría el partido. Antes de eso, Djukic, por fin, se decidió a dar entrada a un extremo puro como Jofre y el Valladolid comenzó a entrar por las bandas. Precisamente Jofre tuvo la más clara en un gran centro de Sisi, casualidad también, desde la línea de fondo, pero al catalán se le fue el remate por poco. Y entonces volvió a aparecer Orellana, quien también se internó y puso un balón perfecto a Joan Tomás para que sentenciara y dejase tocadísimos a los vallisoletanos.
Herrera
Hemos ganado de la forma más dolorosa para el rival y creo, honestamente, que no lo merecieron. Durante el partido pensé que el empate era bueno, claro que sí. En la segunda parte ellos fueron mejores que nosotros. No nos podemos ver en Primera, aprendimos el año pasado".
Djukic
Creo que los chicos dieron todo, hemos tenido ocasiones de ganar, pero ellos han sido determinantes. Hemos sufrido su contragolpe. Nos hemos podido colocar 2-1 y nos han marcado. El próximo objetivo es conseguir una victoria cuanto antes".
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La afición celtiña vibró
Cerca de 2.000 aficionados del Celta estuvieron animando a su equipo durante todo el partido y explotaron de júbilo cuando Joan Tomás conseguía el tanto de la victoria sobre la bocina. Durante todo el día se vieron aficionados gallegos en las calles de la capital castellana en un buen ambiente.



