La Balona: una isla en un mar de crisis e impagos

Segunda B | Balompédica

La Balona: una isla en un mar de crisis e impagos

La Balona: una isla en un mar de crisis e impagos

álvaro rivero

La Real Balompédica Linense es un 'rara avis' en Segunda B. En una categoría donde lo normal son los graves problemas económicos, el club decano del Campo de Gibraltar pasa por su mejor momento deportivo e institucional en 20 años y sueña con regresar a Segunda este año.

Sólo en el grupo IV de la Segunda B, donde habita la irreductible Balona, ya se han dado dos abandonos motivados por la grave crisis económica que azota al fútbol español y, en particular, a esta categoría. A la vez que el Polideportivo Ejido y el Sporting Villanueva consumaban su desastre, el club decano del Campo de Gibraltar, que vive su Centenario bajo ambiente festivo, era capaz de abonar por adelantado la nómina del mes de febrero. Concretamente, realizó el pago el 28 de enero cuando el club, que sigue en mano de sus socios, no tenía la obligación de hacerlo antes del 15 del presente mes. Sin duda, todo un 'rara avis' en un grupo donde hasta el Cádiz, que lidera con mano de hierro la clasificación, está pasándolo mal para llegar a los compromisos adquiridos a final de mes.

El buen ambiente que se respira en la Balona, que es como se le ha conocido de siempre, coincide con la efeméride de sus 100 años de historia, que se cumplió el pasado 4 de enero. Y enfrente de la verja de Gibraltar, el equipo blanquinegro está sorprendiendo. Marcha tercero, tras el todopoderoso Cádiz y el Lucena cordobés, con un presupuesto que no va más allá de los 250.000 euros para el primer equipo, incluido los viajes. La particularidad de un club que el año pasado ascendió arrasando en el grupo X de Tercera es que ha mantenido el bloque de aquella gesta. De los 22 componentes de la plantilla, 18 son de la provincia de Cádiz y de ellos, 11 de La Línea, ciudad donde reside.

Orgulloso. Alfredo Gallardo es el presidente de una Balona que sueña con meterse en el playoff de ascenso a Segunda. "Nadie nos quitará la ilusión del ascenso en el año de nuestro Centenario. Pasamos por el mejor momento del club de los últimos 20 años, que fue cuando jugamos la última liguilla de ascenso a Segunda. Somos un club humilde que depende de sus socios y de los ingresos por publicidad, y nuestro secreto es no gastar lo que no se puede. Fue un reto que me marqué hace unos años, y hemos conseguido que las deudas de años anteriores no nos coman el presupuesto. Ha sido un proceso lento, pero se logró. No perdemos la cabeza aunque nos hayamos visto arriba. Y tenemos un entrenador, Rafa Escobar, que cualquier día me lo quitan".