Iñaki Alonso atraviesa sus peores días en el Murcia
Aun así, mantiene el apoyo unánime de club y vestuario.

Desde que Iñaki Alonso firmara por el Real Murcia en el verano de 2010 todo, o casi todo, habían sido sonrisas. Llegó con la obligación de ascender a Segunda División por la vía rápida y su temporada acabó siendo sobresaliente. Ya en el fútbol profesional, con su contrato renovado, y una afición volcada a la causa, los primeros meses fueron (salvando las tres primeras jornadas) un camino de lo más agradable. Llegó a encadenar 10 jornadas sin perder, pisó zona de playoff... pero ahora todo eso se ha esfumado. El Real Murcia acumula cinco jornadas sin ganar, cuatro derrotas seguidas, y, lo que es peor, el juego del equipo parece haberse esfumado. Sin duda, Iñaki Alonso atraviesa sus peores días en Nueva Condomina.
Pero no todo es tan gris. El Real Murcia saca 10 puntos de margen al Cartagena, que es el equipo que marca el corte del descenso, y su objetivo de la permanencia (para el que se confeccionó el equipo), parece relativamente encarrilado. Sólo la prolongación de la mala racha actual podría meterle en algún apuro. Pero el principal apoyo de Iñaki no está en los números y sí en la confianza plena que encuentra desde todos los frentes. La propiedad, los hermanos Samper, ven al vasco como un hombre con el que el Real Murcia pueda crecer. La sintonía con Chuti Molina, director deportivo, es total y en el vestuario los jugadores también le arropan al 100%. Incluida la grada, donde podría encontrar más críticas por el juego del equipo, la afición (salvo escasas excepciones) cree en Iñaki al entender que el equipo terminará salvando la temporada en la zona tranquila. Ante el Valladolid le demostrará su respaldo.
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Una buena racha con playoff y efecto boomerang
Cuando el Real Murcia se presentó en Valladolid en el cuarto partido del curso, con una plaga de lesiones y tres derrotas en su haber, nadie podía imaginar que diez partidos más tarde los grana sumarían 22 puntos de 30 posibles y que la escuadra de Iñaki Alonso ocuparía puestos de playoff. Aquello despertó la lógica euforia y pese a que desde todos los estamentos (y también la afición) se recordó que el objetivo era la permanencia, se despertó cierto sentimiento con el que pensar que el Murcia podía aspirar al sexto puesto a final de Liga. Aquello se esfumó y la gran racha acabó teniendo un efecto boomerang. Los grana lucharán por la permanencia, tal y como tenían marcado a comienzo de Liga, pero el haber pisado y rondado 'zona playoff' ha provocado que la desilusión por la mala racha sea mayor.



