Moscú recibió al Athletic nevando y con -13 grados
Bielsa tiene un plan para el frío: meter ritmo al partido

El Athletic ya vela armas en Moscú para la batalla contra el Lokomotiv y el frío. Llegó casi a las once de la noche al hotel Hilton, seis horas después de que sus viejos amigos Valverde y Orbaiz terminasen de sufrir en sus propias carnes cómo se las gasta el congelador del Luzhniki, aunque el triunfo por 0-1 ante el Rubin les supo a gloria. La baja temperatura a la que se jugará el partido mañana, cercana a diez grados bajo cero, puede congelar las ideas, pero Marcelo Bielsa tiene un plan para luchar contra ese hándicap: meter un gran ritmo al encuentro. Los leones supieron anoche que las manos y la cara se quedan muy frías. Cuando pisaron el hotel, con las aceras heladas, había trece bajo cero y nevaba sobre la capital moscovita.
Noticias relacionadas
Se sabe que los moscovitas están en plena pretemporada y su técnico, el portugués José Couceiro, admite abiertamente que su temor es verse superado físicamente por los rojiblancos. Lo dice con la boca abierta a pesar de que la locomotora tiene en su primer vagón, el de ataque, a grandes atletas como los ex de la Liga Caicedo y Obinna, que ya formaron la dupla del Málaga en San Mamés hace dos temporadas, en una cita en la que a Caparrós se le escurrió la Europa League. Lo centra todo el ritmo del Athletic, arma habitual que pareció encasquillada en Sevilla.
El Loco no está exento de dudas y lo evidenció ayer en Lezama. Por un lado, sabe que alinear a su once de gala, con el anhelado Ander Herrera, le garantiza moverse de memoria sobre la hierba sintética del estadio olímpico moscovita, que por lo visto permite circular la pelota. Por el otro, siente que el equipo demanda aire fresco y no precisamente el climatológico. De ahí que ayer mandase un guiño horas antes del embarque a la posible inclusión de San José por Iraola en el lateral derecho y de Íñigo Pérez por De Marcos en el volante de ataque. Cuesta creer que prescindirá del capitán para una cita así, por mucho que las pasase canutas ante Jefferson Montero. El de Laguardia tampoco anduvo fino, sobre todo con la pelota, pero es un fijo y clave para el dinamismo que se demanda. San José nunca ha jugado de 'dos' con Bielsa y se le vio errático ante el Betis. Y a Íñigo Pérez, que paseó su gran disparo dos veces, le mandó al vestuario al descanso.




