La Liga pone a prueba la madurez del Barça
De nuevo, las prisas le pueden a la historia y ahora se valora más la derrota en Pamplona que lo logrado por el Barcelona a lo largo de estos últimos años. El vestuario es el único reducto de resistencia ante una depresión generalizada que parece adueñarse de Barcelona.


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El Barça de Guardiola se enfrenta a una nueva prueba. La más difícil desde que Pep se hizo cargo del equipo hace tres años y medio en los que el conjunto blaugrana ha ganado tres Ligas, dos Champions League, dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa, tres de España y una Copa del Rey. Pues bien, ahora que el Madrid se ha distanciado en la Liga, el entorno blaugrana, en vez de valorar que en este curso hay serias posibilidades de ganar cinco de seis títulos (tres ya están en el bote), se empieza a deprimir. Cambiar al entorno del Barça es más difícil, por lo que se ve, que ganar dos Champions en tres años.
La derrota del Barça en Pamplona, que viene a sumar una pieza más en el lamentable rendimiento que está ofreciendo el equipo barcelonista lejos del Camp Nou en la Liga, ha disparado las alarmas de un entorno al que los éxitos le han hecho hincharse, pero no madurar. La mentalidad de muchos seguidores del Barça sigue careciendo de amplitud de miras. En los últimos años no existe un equipo en el mundo que haya ganado lo que ha ganado éste. Y ahora parece que la afición se deprime porque la Liga se complica sin atender a los méritos de un rival que está sublime, pero al que ya se le ha eliminado dos veces. Una vez más, las cosas están más claras en el vestuario que en la grada. Sólo mejorando en cada partido (especialmente en Liga) se podrá aspirar a ganar Copa y Champions...y quién sabe si la Liga.



