Valero se coló en la fiesta de los Rico en El Madrigal
El Granada de Abel fue superior y mereció sumar puntos

El Villarreal se llevó el partido cuando Borja Valero se quitó el corsé defensivo que ayer le puso Molina y pudo mostrar su fútbol. Parece que ahora tengan que ser los pájaros los que disparen a las escopetas o que los generales defiendan las trincheras, en vez de diseñar estrategias. Valero le da ese punto de genialidad al Villarreal que lo hace un equipo atípico. Lo mismo que la dupla graná: Mikel y Fran Rico, que entre ambos desarmaron todos los torpedos y cortocircuitaron al Submarino.
El fútbol no fue justo ayer con el que más ofreció, el Granada, por lo menos en la primera hora de partido. Los de Abel se sintieron cómodos, con los 'Rico' en plan mariscales, con Martins entrelíneas y secundados por Jara, Ighalo e Iñigo López que buscaron siempre el gol. El ex del Alcorcón ya avisó primero con un disparo al palo, de lo que vendría después porque tras el descanso neutralizó el prontío tanto de Marco Ruben. Por cierto, ¡vaya delantero tiene el Villarreal con este joven! Todo lo que toca lo mete dentro y está siendo una de las sensaciones de la campaña amarilla. El partido llegó a su punto de inflexión con el cambio de Nilmar por Castellani. Molina reaccionó a tiempo, veía que estaba perdiendo la batalla en la medular ante los 'Rico', quitó un punta para reforzar el centro del campo y todo cambió radicalmente. Tanto que rompió el choque definitivamente.
Borja Valero se sentía libre, su cabeza empezaba a pensar y desequilibró el choque con un golazo marca de la casa. Su control orientado y su ejecución es para ponerla en las escuelas de fútbol. El madrileño suma ya cinco tantos, su récord en Primera División. Y fue sólo entonces cuando por primera vez en todo el partido el Villarreal se asentó y comenzó a sentirse superior al Granada. Aún faltaba el despropósito de Julio César, quien en su afán de despejar se marcó el gol en propia puerta. Un disparó innecesario en el pie porque su partido fue bueno y el Granada no merecía ese duro castigo. El Villarreal sólo fue mejor ayer en el marcador y en efectividad: hizo tres goles en tres llegadas al área rival.
Los de Abel son uno de los mejores equipos que han pasado por El Madrigal. Su presión, su trato del balón y sus llegadas fueron constantes pero entre Diego López y la mala puntería echaron por tierra todo ese gran trabajo rojiblanco.
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El detalle: Henrique jugó y nilmar volvió
Dos delanteros brasileños (uno con pasado y otro con casi futuro en el Sao Paulo) fueron las grandes atracciones ayer en El Madrigal. Por un lado, el joven Henrique que saltó en el 70' y dará mucho que hablar y por el otro, Nilmar que volvió al Submarino tras su no 'venta' en el mercado invernal.



