Da gusto ver al Atleti
El Atlético no pudo pasar del empate inicial ante un Valencia que acabó pidiendo la hora. El conjunto de Simeone ofreció muy buenas sensaciones y sólo la mala fortuna le impidió llevarse los tres puntos. Hay Atleti para mucho rato.


La prueba. Muchos esperaban este partido para comprobar el verdadero nivel del Atlético del Cholo Simeone. Como si los cuatro últimos encuentros en los que el equipo había cosechado 10 puntos no sirvieran como botón de muestra. Pues hay futuro. O dicho de otra manera, podemos mirar el futuro con optimismo después de lo visto ante el Valencia. Porque el Atlético dio la cara, jugó un buen partido y únicamente la buena actuación de Diego Alves, que siempre se crece ante el equipo rojiblanco, y la mala fortuna evitaron el triunfo madrileño. El equipo se ha vuelto a ganar el respeto de una afición que dejó de creer en los suyos. La hinchada, pese al empate, despidió a sus jugadores como si hubieran ganado. Y esto es un síntoma de que lo hicieron bien, de que en los próximos partidos si los dos grandes, Barcelona y Real Madrid, quieren ganar en el Calderón tendrán que correr de lo lindo. La mejor noticia es que el tercer clasificado de la Liga, un Valencia curtido, veterano, rocoso y duro, acabó pidiendo la hora y dando por bueno el empate. Este Atlético es otro y el conjunto de Emery lo comprobó.
La Champions. Había mucho entusiasmo entre la afición por acabar esta jornada en puestos de Champions, en cuarto lugar, y con el Valencia a tiro. Hay mucha ansiedad por recuperar el sitio perdido, por estar en el lugar que nos corresponde. Y la ansiedad no es buena. El 0-0 dejó al Atlético sin ese cuarto lugar, e incluso fuera de Europa, pero si el equipo sigue jugando así, sólo será cuestión de tiempo. El Valencia es tercero y está a siete puntos y tiene el gol-average ganado. Levante y Espanyol están a dos y el equipo está empatado a puntos con el Athletic. Pero hay que ir partido a partido. Nada más. Respetando al próximo rival, ahora el Racing. Al final Emery no reservó a nadie y dio prioridad a este partido antes que el copero ante el Barça. Otra muestra de que el Atlético sí empieza a preocupar a los demás.
El espíritu del 96. Eso es lo que se pudo leer al principio del partido en una pancarta colgada en el fondo sur: el espíritu del 96, ése que le dio al equipo el doblete, con Simeone como pieza básica en el campo. Ese espíritu lo ha transmitido el argentino a sus jugadores y se nota en el campo y también en la grada. Ese espíritu hace que todos sean ahora uno.
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Futre. El portugués vio el partido desde ese fondo sur del Calderón, botando y divirtiéndose como uno más. Futre nos emocionó en su día como más tarde lo hizo el equipo del doblete. El luso ha sido de lo mejor que ha pasado por nuestro estadio en muchos años. Y verle ahora coreando a los jugadores contagia. En este 2012 se acabaron los malos rollos y las disputas. "Ha sido una locura. Desde hace 24 años era una ilusión ver un partido desde el fondo del estadio y lo he podido cumplir". Genio y figura.
La defensa y el frío. Pese al frío, el estadio registró una gran entrada. Fue el seleccionador nacional, Del Bosque, y la gente se olvidó del tema climatológico. La afición del Atlético sabe que ahora es muy complicado hacerle un gol a Courtois, que lleva cinco partidos sin encajar un tanto. La gente sabe que hay defensa, pero también que Tiago es un jugador importante y que arriba el Atlético tiene mordiente, con Falcao y Adrián. Si el equipo no afloja, Emery tiene motivos para seguir preocupándose, pues el Atlético será su rival para el tercer puesto.



