La otra Guinea se marcha con la cabeza alta del torneo

En los años 20 se jugaba al fútbol en Guinea Conakry en equipos como Jeanne D'Arc, Cheminots o Aigle Noir. Nunca fue una selección valorada a nivel internacional, pero desde que en 1967 el Haifa debutó en la Champions el crecimiento guineano ha sido indiscutible. Dos años más tarde perdía la final ante el Tout Puissant Mazembe congoleño. Y en 1972 ganó el título ante el Simba de Uganda. Por aquel entonces más del 80% de los futbolistas eran estudiantes, podrían entrenar todos los días. Y eso se notaba. Guinea era una de las atracciones de la primera fase de esta Copa de África con un equipo ofensivo, alegre, con gusto por el juego abierto, con extremos. Lo falló todo ante Mali y al final lo pagó. Pero los Amara Touré, Bengaly Syla o Kerfalia Bangura han tenido reflejo en futbolistas actuales como Ibrahima Traoré, Pascal Feinduno, Ismail Bangoura o Sadio Diallo. Y de Lass, la bala del Rayo Vallecano, al que el seleccionador cambió en la segunda parte del debut ante Mali para no darle más confianza. Unos minutos ante Ghana y poco más. Guinea sueña con llegar a un Mundial, opciones tendrá en el futuro. De momento, la otra Guinea se marcha de la Copa de África con la cabeza bien alta.



