Camina o revienta en Mestalla

Copa del Rey | Valencia - Barcelona

Camina o revienta en Mestalla

Camina o revienta en Mestalla

Un Valencia ambicioso reta a un Barça que necesita volver a creer en su fútbol

Superado, pero no digerido, el vértigo del duelo copero entre Barça y Madrid, Mestalla asume el foco del fútbol español. Un Valencia ambicioso, que va a por la Copa y que siempre ha puesto en dificultades al mejor Barça, espera a los de Guardiola, que no es que pasen por su mejor momento. Para el Valencia, la final de Copa supondría la revalida a una temporada, que por buena que sea, hoy por hoy no les alcanzará para ganar la Liga. Para el Barça, caer en semifinales significaría haber nadado para ahogarse en la orilla y haría inútil el esfuerzo realizado ante el Madrid. Mestalla acogerá esta noche a partir de las diez el primer acto de un camina o revienta en toda regla.

El Valencia siempre ha sido un equipo incómodo para el Barça. Le ha faltado, eso sí, la continuidad a lo largo de un partido entero para dar una campanada en condiciones. Tanto en su casa como en el Camp Nou, el Valencia ha tenido minutos estupendos en los que a base de presión, velocidad y agudeza táctica ha podido con el Barça. Pero, normalmente, a la postre, el discurso del partido se le ha hecho demasiado largo. Las individualidades del Barça pesan. Y cuando los de Guardiola tienen el cuarto de hora de finezza, no hay quien los pare.

Sin embargo, este Barça cada vez es más rácano con sus momentos estelares. Disminuido en efectivos; castigado físicamente por la paliza que se dio contra el Madrid; moralmente por su pobre rendimiento como visitante a lo largo de todo el curso y numéricamente por los siete puntos que le saca el Madrid en la Liga, parece que la ocasión la pintan calva para el Valencia. Pero Unai sabe que 180 minutos ante el Barça, son muchos minutos sin poder equivocarse.

Guardiola reivindica un regreso a los orígenes

El Barça se toma muy en serio la Copa. Y más, en la situación en la que se encuentra en la Liga. Sacar adelante esta eliminatoria y acceder a la final supondría una inyección de autoestima para un equipo que parece haber perdido pie en las últimas semanas. Precisamente atendiendo a la trascendencia del duelo, Guardiola programó ayer una doble sesión de entrenamiento a 24 horas de visitar Mestalla. Una medida extraordinaria en la que trató de reconducir al equipo a los orígenes que le han instalado en lo más alto. Muchos automatismos se habían perdido y el equipo necesitaba un reset para regresar a la idea original. Curiosamente, este retorno al molde original del equipo podría llevarse a cabo en Valencia, un escenario donde se inauguró la variante de los tres defensas, que fue claramente superada por el dispositivo de Unai con Mathieu y Alba por banda.