Abel asalta el Villamarín
El técnico toledano se estrena con una gran victoria. Martins lideró a un magnífico Granada. El Betis tiró el encuentro con una infame primera parte


Sucedió en Sevilla, como aquella película. Cuatro veces ha logrado esta campaña el Granada más de un tanto y dos de ellas, curiosamente, han sido en la capital de Andalucía. Con dos victorias, además. La Giralda les inspira. Y Abel también. Se estrenaba el toledano como técnico del Granada, pero el partido le pertenece a Martins, ese portugués racial que sufre entre lágrimas la enfermedad de su hijo, que juega cada partido como si fuera el último porque sólo puede esperar un futuro mejor, para su familia, para su equipo. Martins coronó a un Granada rocoso y veloz, motivado por la llegada de un entrenador que parece haber dado con la tecla pronto. Sus primeros 45 minutos de ayer son los mejores que se le han visto este año... Y puede también que los peores del Betis en las últimas dos temporadas.
Una ruina el equipo verdiblanco en la primera mitad. Su sangría comenzó en el centro del campo, donde se echa en falta a alguien que le ponga las pilas a Beñat e Iriney. Cañas estaba tocado y Matilla no va ni convocado. Superados los pivotes, incapaz Salva Sevilla tanto en la banda como en el centro y desaparecidos Castro y Santa Cruz. Raro en el canario porque parecía entonarse en los últimos encuentros y normal en el paraguayo, que suele ofrecer esta imagen guadianesca. El día que su físico le dé volverá a ser el mejor. Aptitudes tiene.
Actitud, con c, es lo que pareció faltarle a un Betis frío como la mañana sevillana. Premonición o coincidencia, antes del partido se había guardado un minuto de silencio por el fallecimiento del cantaor, muy bético él, Pepe Perejil. Perejil interpretaba como nadie las saetas y ayer le hubiera dedicado un quejío sacro a su equipo, que vivió un calvario absoluto durante unos infames primeros 45 minutos. Por no tener, casi ni tuvo ocasiones.
Sabas, el espía. El Granada lo evitó, se adueñó de la fe y de las áreas. Tácticamente maniató al Betis, seguro que porque Sabas, segundo de Abel, sevillano de adopción y ex bético, conoce a la perfección los resortes del equipo verdiblanco. Le ayudaron Yebda, un titán, y los veloces Nyom y Dani Benítez. El francés ocupa la banda como nadie, es una bendición para el extremo que se alinee delante de él. Jara lo aprovechó, manteniendo la frescura necesaria como para internarse mucho y bien y darle la tarde a Nacho que, con todo, no fue el peor del Betis. Dani Benítez tampoco fue el mejor del Granada, pero Isidoro, que ya le sufrió de lo lindo el año pasado en Los Cármenes, volvió a sudar intentándole parar sin éxito.
Para completar la dicha granadinista, Ighalo afinaba la puntería. Lo tiene casi todo el nigeriano: velocidad, potencia, desmarque... Pero a los delanteros se les piden goles que a veces se le resisten a él. Esta vez Ighalo culminó un magnífico eslálom de Martins (12'), y más tarde Jara le robó la cartera a un muy indeciso Casto y cedió el 0-2 al portugués (40'). Fue poco antes del descanso: un gol psicológico, sobre todo porque el Betis no emitía señales de sobreponerse.
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En todo caso, sólo podía mejorar el equipo verdiblanco, y mejoró con la bronca de Mel en el vestuario, también con algún cambio necesario. El joven Pozuelo, como casi siempre, puso chispa y toque entre líneas, capacidad para llevar la pelota arriba. Molina aportó llegada, aunque en las dos que tuvo no logró gol. Tocó a rebato Mel, que acabaría con cuatro delanteros, y el tercero en entrar desde el banquillo, Jonathan Pereira, daba esperanza de rescatar algún punto a 10 minutos del final. Pero no pasó demasiado más, si acaso alguna contra peligrosa del Granada que abortó Casto para que los visitantes no pudieran ampliar su victoria. Al menos, pensará Mel, se ha salvado el goalaverage particular, que está igualado.
A un punto del Betis se queda el Granada, tres y dos respectivamente por encima del descenso. Pero hay efecto Abel. Mel, condenado a levantar a su equipo una y otra vez, deberá dar otra vuelta de tuerca.



