Chagaev está en prisión y el Neuchatel, en quiebra
Técnicos y jugadores, libres para buscarse equipos


Un juez suizo decretó ayer la quiebra del Neuchatel y envió a prisión a su propietario, el checheno Bulat Chagaev, tras escuchar su declaración. El magistrado del Tribunal regional del Litoral y de Val-de-Travers decidió otorgar la libertad para fichar por otros equipos al entrenador, el español Víctor Muñoz, y a todos los jugadores, entre los que se encuentran David Navarro y Víctor Sánchez, ya que Arizmendi fue despedido hace diez días por el propio Chagaev.
Sobre Chagaev, amigo del presidente de Chechenia, Razman Kadírov, pesan acusaciones de falsificación documental, blanqueo y gestión negligente. La falsificación tiene que ver con la presentación de un aval bancario de Bank of America presentado por Chagaev cuando compró el club suizo, sobre el que la SFL tiene "el convencimiento de que no fue establecida por esta institución financiera".
El checheno compró el club suizo hace ocho meses y su primera decisión, tras destituir al exazulgrana Anderson, fue contratar como entrenador a Joaquín Caparrós, a quien despidió en septiembre después de que el técnico se enfrentase al presidente por irrumpir en el vestuario con sus guardias armados e insultar a los futbolistas tras una derrota en la Superliga. Después de Caparrós fichó a Víctor Muñoz.
Noticias relacionadas
David Navarro puede ir al Betis
Los jugadores españoles del Neuchatel quedaron en libertad ayer y sus agentes se apresuran a encontrarles nuevo equipo antes de que se cierre el mercado de fichajes, el próximo martes. David Navarro, exjugador del Valencia, tiene la posibilidad de recalar en el Zaragoza y también en el Betis, aunque es el equipo andaluz el que cuenta con ventaja para hacerse con los servicios del central. Arizmendi hace días que negocia con el Mallorca, mientras que Víctor Sánchez, ex del Espanyol, también tiene ofertas de equipos de Primera. El que lo tiene más complicado ahora es el entrenador, Víctor Muñoz, que no tiene ofrecimientos concretos sobre la mesa y que sólo ha cobrado un mes en Suiza.



